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domingo, 20 de febrero de 2011
Horror en Bahrein
Estoy siguiendo lo que pasa estos días en Bahrein gracias a Mohammed Al-Maskati, jovencísimo activista y fundador de la Bahrain Youth Society for Human Rights, a quien conocí en Manama en 2007. Manda unas noticias y unas fotos espeluzantes. Ayer gravó este video. Es muy duro: muestra como las balas convierten una marcha pacífica y tranquila en un baño de sangre.
domingo, 18 de noviembre de 2007
Cierre de la AHRLA
Hoy se ha celebrado la tercera vista de la apelación que la Asociación para la Ayuda Legal por los Drechos Humanos (AHRLA) presentó contra la decisión del gobierno egipcio de cerrar la organización, en setiembre pasado. El mismo tribunal tenía que examinar también el caso de Centro de Servicios para Sindicatos y Trabajadores (CTUWS), cerrado unos días antes que la AHRLA.
El cierre de estas dos organizaciones, junta a la campaña judicial lanzada contra la prensa, muestra la voluntad del régimen egipcio de silenciar -o disciplinar- a sus críticos. La excusa legal para el cierre es que la AHRLA no documentó apropiadamente la ayuda extranjera que recibió en 2003 (lo que está teóricamente prohibido). La asociación, como me ha comentado Mohamed al-Bayumi, abogado de la asociación, "fue muy activa el año pasado denunciando casos de torturas policiales". Ahora están rabajando en otro local, como si de una empresa se tratara.
El cierre de estas dos organizaciones, junta a la campaña judicial lanzada contra la prensa, muestra la voluntad del régimen egipcio de silenciar -o disciplinar- a sus críticos. La excusa legal para el cierre es que la AHRLA no documentó apropiadamente la ayuda extranjera que recibió en 2003 (lo que está teóricamente prohibido). La asociación, como me ha comentado Mohamed al-Bayumi, abogado de la asociación, "fue muy activa el año pasado denunciando casos de torturas policiales". Ahora están rabajando en otro local, como si de una empresa se tratara.
miércoles, 7 de noviembre de 2007
Google Earth
Hace tiempo que quería investigar un poco más a fondo el uso que los bloguers árabes están haciendo de Google Earth, y la forma en que los gobiernos contraatacan. Acabo de saber -no tenía ni idea- que en Marruecos hace ya más de un año que está censurado. El bloguer Mohamed Drissi Bakhkhat (del que tomo la foto) tiene un montón de información. También Youtube y Livejournal están bloqueados en el país (o lo estuvieron). Las autoridades de Bahrein bloquearon el acceso a Google Earth el año pasado, "posiblemente porque a través de GE, el mundo entero y no digamos los usuarios de Bahrein pueden echar un buen vistazo a los palacios e islas con los que un ciudadano de Bahrein normal y corriente ni siquiera soñaría en acercarse un día, y menos poner un pie, y la evidente confiscación de virtualmente todas menos un 3% de las playas de las islas", escribió Mahmood Den. El bloqueo llegó después de que activistas sociales echaron una ojeada desde el aire y por satélite a la distribución de riqueza en el país...
Bahrain cuenta con una población de 700.000 personas y un área de 665 quilómetros cuadrados y 161 Km. de costa. ¿Cómo se distribuye el espacio? Aquí está el resultado del trabajo que llevó a cabo Elijah Zarwan, investigador de HRW en Egipto. En un documento de 45 páginas, Elijah descubre las propiedades que posee la familia Al Khalifa. Según sus cálculos, controlan un 30% del territorio y un 90% de la costa. Sin contar los campos de golf, jardines y yates...
En Túnez, o más bien desde Holanda, donde vive, el bloguer Sami Ben Gharbia, miembro de Global Vocies Online, reconstruyó el mapa de las prisiones de Ben Ali. Rachel Rawlins lo calificó de "us uso espectacular de los recursos de Internet y la tecnología para contar la historia de un régimen de una forma espectacular y muy vívida".
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Bahrein,
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jueves, 1 de noviembre de 2007
Cibercafes bajo vigilancia
Ya sabía cuando regresé al Cairo que el ministerio del Interior había puesto los cibercafés bajo vigilancia, pero no lo había comprobado todavía personalmente. Esta tarde he estado en el que regenta A., donde solía ir a menudo cuando todavía no tenía conexión a Internet. Efectivamente, tal como había leído en septiembre en el Daily Star, tiene colgado en el cristal de la puerta un nuevo aviso: "Nuevas regulaciones del gobierno exigen que muestre su DNI cuando use Internet. Sentimos los inconvenientes que pueda causarle".
Por supuesto, A. no me ha pedido a mí el pasaporte y me ha dado como siempre un código de usuario y una contraseña para acceder al ordenador. Curiosa, le he preguntado por el asunto. No me ha contestado con tranquilidad hasta que no hemos salido a la calle. La cosa funciona así: cada vez que llega al cibercafé un desconocido, A. le entrega el código y la contraseña, que registra en su ordenador, y le pide su DNI para introducir también sus datos en el disco duro. Así, las fuerzas de seguridad pueden chequear más tarde si alguien de la lista ha accedido a sitios "ilegales". Me ha dado la sensación que aunque a A. le disgusta andar pidiendo documentos a la gente (hay clientes que se molestan), sí cree que es una medida encaminada a garantizar la seguridad del país y a luchar contra el terrorismo.
Sus instrucciones incluyen también avisar a la policía cada vez que alguien "sospechoso" se conecte a la red. Eso de "sospechoso" me ha parecido algo tan subjetivo que no he podido dejar de preguntarle qué requisitos debe cumplir alguien para despertar su desconfianza. En esa categoría, me ha dicho, entran algunos extranjeros, como los sudaneses, palestinos y saudíes (árabes en general, ha añadido, o sea, todos los egipcios!), y los Hermanos Musulmanes. Entiendo que sea más o menos factible detectar a alguien por su raza o nacionalidad, pero ¿por su tendencia política?. A. me ha dado la explicación más obvia, tocándose de forma elocuente la barbilla con la mano como si se acariciara una larga barba. No he podido dejar de pensar que, afortunadamente, los jóvenes bloggers islamistas se afeitan hoy en día.
Por supuesto, A. no me ha pedido a mí el pasaporte y me ha dado como siempre un código de usuario y una contraseña para acceder al ordenador. Curiosa, le he preguntado por el asunto. No me ha contestado con tranquilidad hasta que no hemos salido a la calle. La cosa funciona así: cada vez que llega al cibercafé un desconocido, A. le entrega el código y la contraseña, que registra en su ordenador, y le pide su DNI para introducir también sus datos en el disco duro. Así, las fuerzas de seguridad pueden chequear más tarde si alguien de la lista ha accedido a sitios "ilegales". Me ha dado la sensación que aunque a A. le disgusta andar pidiendo documentos a la gente (hay clientes que se molestan), sí cree que es una medida encaminada a garantizar la seguridad del país y a luchar contra el terrorismo.
Sus instrucciones incluyen también avisar a la policía cada vez que alguien "sospechoso" se conecte a la red. Eso de "sospechoso" me ha parecido algo tan subjetivo que no he podido dejar de preguntarle qué requisitos debe cumplir alguien para despertar su desconfianza. En esa categoría, me ha dicho, entran algunos extranjeros, como los sudaneses, palestinos y saudíes (árabes en general, ha añadido, o sea, todos los egipcios!), y los Hermanos Musulmanes. Entiendo que sea más o menos factible detectar a alguien por su raza o nacionalidad, pero ¿por su tendencia política?. A. me ha dado la explicación más obvia, tocándose de forma elocuente la barbilla con la mano como si se acariciara una larga barba. No he podido dejar de pensar que, afortunadamente, los jóvenes bloggers islamistas se afeitan hoy en día.
viernes, 25 de mayo de 2007
Los trucos de la represión
Gamal Eid es hablador, entusiasta y enérgico. Abogado de derechos humanos, preside la Red Árabe para el Derecho a la Información (HRinfo), una organización egipcia especializada en defender, promover e investigar la libertad de expresión en Internet en el mundo árabe. Nació en 2003, y ya cuenta con más de un centenar de asociaciones afiliadas y su página web, con un promedio de 3 millones de hits al mes y unos 220.000 visitantes únicos. “Somos la tercera organización de derechos humanos más visitada tras Amnistía Internacional y Human Rights Watch”, me cuenta antes de despedirnos. Y añade cuando yo muestro me incredulidad: “Si buscas ‘derechos humanos’ en árabe en google, la web de HRinfo aparece en los dos primeros lugares, y después de nuevo en el séptimo y el octavo”.
La sede de Hrinfo está en Maadi, casi enfrente de un Omar Efendi, uno de los grandes almacenes con más solera del Cairo. Es un piso amplio y luminoso, sencillo y un poco destartalado, como todo aquí, en el que trabajan ya cerca de 15 personas, más mujeres que hombres, atareadas todas ante ordenadores. El despacho de Gamal Eid es grande y diáfano. Una mesa grande, dos sillas y una mesita para visitas. El escritorio está atestado: un portátil, un cenicero que rebosa colillas, un café turco a medio beber, papeles y un gran libro, el del juez Mourad, la última pesadilla de este abogado. El juez, al que HRinfo acusa de plagio, ha presentado dos demandas contra Gamal Eid, por difamación y por chantaje. “Mira, abre el libro por cualquier página, la que quieras, y verás”, insiste Gamal Eid. “Mira las referencias. Siempre se remite a él mismo, no cita a nadie”.
HRinfo ha publicado ya dos informes sobre la situación de Internet en el mundo árabe. Los dos títulos son significativos. En “¿Un nuevo espacio para la represión?”, de junio del 2004, sostiene que aunque Internet es un nuevo espacio abierto a los grupos tradicionalmente privados de libertad de expresión (de izquierda e islamistas, chiíes y cristianos y homosexuales), lo es también para la censura y la confiscación. El informe revisa la situación por países y alude a los casos más sonados. En el segundo, “Adversarios implacables”, de finales del año pasado, incluye por primera vez un capítulo dedicado a los blogs.
Hablamos de los mecanismos de la represión y le pregunto por la Unidad de Crímenes en Internet, que, por cierto, cuenta con una página web en la que se da un número de teléfono y un email para que los ciudadanos puedan tramitar denuncias (¿convertirse en censores?). Está compuesta por ingenieros de telecomunicaciones y empezó a operar hacia el 2002. Su tarea oficial es investigar casos de firmas electrónicas falsificadas, pornografía, difamación… Aún así, me dice, se dedicó en sus inicios a perseguir a los gay. Los policías entraban en chats room frecuentados por homosexuales con nombres falsos, y una vez hechos los contactos los detenían en la primera cita. La policía de Internet, añade, tiene otras dos actividades “no muy legales”. Por un lado presionar/amenazar a los bloguers críticos con el régimen. Por el otro, obtener información privada de los usuarios (emails, conversaciones) de los servidores de Internet y de telefonía móvil.
“La policía de Internet es una de las armas del régimen para controlar Internet, pero tiene otras. En el ministerio del Interior hay un departamento que depende de la Seguridad del Estado y que controla los cibercafés. Ahora te piden el DNI y te toman los datos. En un formulario (me lo enseña) registran tu nombre, la fecha y el número de ordenador que has utilizado. Interior ha dado instrucciones a los propietarios; les dicen que si ven a alguien con pinta islamista o visitando webs como la de los Hermanos Musulmanes, que llamen, y ellos irán”, me cuenta.
Le pregunto si sólo a islamistas. Aunque no me extraña, no deja de ser increíble que esa sea la consigna en un país cada vez más religioso y dónde los signos de religiosidad (barba, velo, niqab, zabiba) están cada vez más presentes. “No sólo islamistas, cualquier persona que consideren sospechosa y que visiten cualquier sitio que afecte al gobierno o que pueda ser una amenaza para la estabilidad del país. El de Kifaya, por ejemplo, cualquiera que hable de tensiones sectarias y, también, de organizaciones de derechos humanos, que aquí suena a peligroso!“
La sede de Hrinfo está en Maadi, casi enfrente de un Omar Efendi, uno de los grandes almacenes con más solera del Cairo. Es un piso amplio y luminoso, sencillo y un poco destartalado, como todo aquí, en el que trabajan ya cerca de 15 personas, más mujeres que hombres, atareadas todas ante ordenadores. El despacho de Gamal Eid es grande y diáfano. Una mesa grande, dos sillas y una mesita para visitas. El escritorio está atestado: un portátil, un cenicero que rebosa colillas, un café turco a medio beber, papeles y un gran libro, el del juez Mourad, la última pesadilla de este abogado. El juez, al que HRinfo acusa de plagio, ha presentado dos demandas contra Gamal Eid, por difamación y por chantaje. “Mira, abre el libro por cualquier página, la que quieras, y verás”, insiste Gamal Eid. “Mira las referencias. Siempre se remite a él mismo, no cita a nadie”.
HRinfo ha publicado ya dos informes sobre la situación de Internet en el mundo árabe. Los dos títulos son significativos. En “¿Un nuevo espacio para la represión?”, de junio del 2004, sostiene que aunque Internet es un nuevo espacio abierto a los grupos tradicionalmente privados de libertad de expresión (de izquierda e islamistas, chiíes y cristianos y homosexuales), lo es también para la censura y la confiscación. El informe revisa la situación por países y alude a los casos más sonados. En el segundo, “Adversarios implacables”, de finales del año pasado, incluye por primera vez un capítulo dedicado a los blogs.
Hablamos de los mecanismos de la represión y le pregunto por la Unidad de Crímenes en Internet, que, por cierto, cuenta con una página web en la que se da un número de teléfono y un email para que los ciudadanos puedan tramitar denuncias (¿convertirse en censores?). Está compuesta por ingenieros de telecomunicaciones y empezó a operar hacia el 2002. Su tarea oficial es investigar casos de firmas electrónicas falsificadas, pornografía, difamación… Aún así, me dice, se dedicó en sus inicios a perseguir a los gay. Los policías entraban en chats room frecuentados por homosexuales con nombres falsos, y una vez hechos los contactos los detenían en la primera cita. La policía de Internet, añade, tiene otras dos actividades “no muy legales”. Por un lado presionar/amenazar a los bloguers críticos con el régimen. Por el otro, obtener información privada de los usuarios (emails, conversaciones) de los servidores de Internet y de telefonía móvil.
“La policía de Internet es una de las armas del régimen para controlar Internet, pero tiene otras. En el ministerio del Interior hay un departamento que depende de la Seguridad del Estado y que controla los cibercafés. Ahora te piden el DNI y te toman los datos. En un formulario (me lo enseña) registran tu nombre, la fecha y el número de ordenador que has utilizado. Interior ha dado instrucciones a los propietarios; les dicen que si ven a alguien con pinta islamista o visitando webs como la de los Hermanos Musulmanes, que llamen, y ellos irán”, me cuenta.
Le pregunto si sólo a islamistas. Aunque no me extraña, no deja de ser increíble que esa sea la consigna en un país cada vez más religioso y dónde los signos de religiosidad (barba, velo, niqab, zabiba) están cada vez más presentes. “No sólo islamistas, cualquier persona que consideren sospechosa y que visiten cualquier sitio que afecte al gobierno o que pueda ser una amenaza para la estabilidad del país. El de Kifaya, por ejemplo, cualquiera que hable de tensiones sectarias y, también, de organizaciones de derechos humanos, que aquí suena a peligroso!“
domingo, 15 de abril de 2007
Abdel Moneim, arrestado
Leo en la web de los Hermanos Musulmanes que el bloguer Abdel Moneim Mahmoud, el "reuters" del veterano movimiento islamista egipcio, ha sido detenido hoy en el aeropuerto del Cairo. Al parecer, había ya embarcado en un avión y se disponía a viajar a siete países árabes para preparar un informe sobre la situación de los derechos humanos para Al-Hiwar cuando las fuerzas de seguridad lo arrestaron. "Después del arresto y sentencia del bloguer Abdel Karim Sulieman a cuatro años de prisión por su blog, el gobierno egipcio parece intensificar su campaña para silenciar todas las voces de disidencia civil y usurpar la libertad de expresión arrestando o intimidando los bloguers y los activistas políticos", denuncia la nota de prensa.La policía egipcia efectuó el viernes de madrugada una redada en el domicilio del blogoperiodista de los HM, pero no lo encontró ahí. Moneim pasó el día de ayer escondido en un sitio seguro. Aun así, quizá adelantándose a los hechos, los bloguers islamistas convocaron por la tarde una protesta ante el sindicado de periodistas del Cairo, exigiendo su liberación. No lo parece en la foto (de AP), pero tan sólo había una docena de personas, armadas con imágenes del joven islamista y con teclados de ordenadores, además de unos cuantos periodistas y un muy abultado cordón policial...
Entre los bloguers que habían acudido a la cita encontré a Omar (Asad) y conocí a dos bloguers de la nueva hornada de ciberactivistas islamistas, Ahmed Mohmed y Nael. Interesante. Nael, 28 años, me contó que abrió su blog en agosto del año pasado, tras pasar más de 40 días en prisión. Fue detenido junto a otros muchos activistas el 24 de abril del 06, mientras participaba en una manifestación a favor de los jueces reformistas, y salió en libertad el 3 de junio. Coincidió entre rejas con Alaa Seif al Islam, uno de los pioneros de la blogosfera egipcia. "No sabía nada de blogs entonces, pero Alaa me contó y me animó a abrir uno", me explicó. "Ahora somos buenos amigos". Nael empezó a militar hace cinco años en los HM. "Decidí hacerme miembro de los HM principalmente porque son la única formación política capaz de derrocar el régimen de Mubarak".
Actualización: descubro en el blog de la familia Al Shater que ya existe un blog sobre la detención de Abdel Moneim: www.free-ana-ikhwan.blogspot.com
Actualización, lunes 16. Els fiscal de Shubra ha ordenado que Moneim sea detenido durante 15 días e investigado por "pertenecer a una organización ilegal y difamar la imagen de Egipto".
Cuelgo el post escrito por Alaa, en el que explica la secuencia de acontecimientos:
"The misinformation is a side effect of trying to report on a story while it developed. The sequence goes as such.
* State security sends special forces to arrest several muslim brotherhood members
* Monem receives a phone call from his mother informing him that special forces raided their alexandria home and he is wanted
* Monem decides to turn himself in in order to spare his parents any hardships
* in preparation for his arrest monem sends emails and smss informing people he is about to turn himself in and posts a couple of posts on his blog that can be used as a seed for a campaign
* Monem contacts his lawyers who tell him to wait until they find out more details
* lawyers find out there is no legal arrest warrant and advice monem not to turn himself in
* monem hears his father's health is deteriorating and he needs to be hospitalized, monem is now confused and starts contemplating hiding for a longish period
* Monem shoots two videos, one about his father's health that gets posted on youtube (is this the first time a wanted political prisoner on the run posts videos on youtube? I'm sure state security appreciated this touch), the other is an interview with Al Hewar TV (his current employer)
* Monem judging that since there are no legal arrest warrants he is technically allowed to travel and decides to try and leave the country on a pre-shceduled business trip
* Monem passes passport control and boards the plane but gets arrested before plane takes off
* hours later Monem shows up in front of shobra prosecutor is charged with silly charges that can put him in jail for a very long time, monem will spend 15 days in custody then appear before the prosecutor again, prosecutor will most probably send him back to jail when th 15 days are over. this can go on for 6 months (enough time to cook up a good anti-terrorism law?). his arrest is now legal (or as legal as it gets in the land of the pharaohs)
Meanwhile we (as in everyone who does that kind of thing) are franticly trying to organize a campaign. there are tens of other muslim brotherhood detainees, the campaign for Monem should not ignore that.
viernes, 13 de abril de 2007
¿Detenido el Reuters de la Hermandad?
La blogosfera egipcia se mueve rápido. Hoy lo ha hecho para anunciar la detención del 'blogoperiodista' de los Hermanos Musulmanes Abdel Moneim Mahmoud, de 27 años. Ahora mismo impera una cierta confusión sobre su paradero, pero dos hechos parecen ciertos: 1) La policía realizó una redada esta madrugada en el domicilio del joven miembro de los HM, pero no lo encontró ahí. 2) Abdel Moneim difundió un mensaje anunciando que se entregaría.Bloguers egipcios de distintas tendencias políticas -no sólo islamistas, sino laicos y de izquierdas- se han movilizado en su favor. Como muestra de ello, cuelgo el banner que ha diseñado el bloguer copto Mina, conocido por sus colegas con el apodo de Hag Gergess, que ya luce en numerosos blogs.
Abdel Moneim es algo así como el pionero de la blogosfera islamista. Miembro y portavoz ocasional de los HM, se ganó el respeto de muchos bloguers de izquierdas al dar públicamente apoyo y exigir la liberación del bloguer alejandrino Karim Amer, condenado a tres años de prisión por insultar el Islam y a otro más por difamar a Mubarak.
"Respeto enormemente a Abdel Moneim, uno de los mejores y más activos jóvenes de los HM en el campo de la prensa. Educado, diplomático, no se pierde ningún acto, esté organizado por islamistas o laicos, y es muy popular entre los suyos y entre los sectores de izquierdas", escribe hoy en su blog el bloguer y periodista -socialista- Hossam el-Hamalawy. "Moneim fue detenido en 2004 y brutalmente torturado por la Gestapo de Mubarak en el cuartel general de la seguridad del estado en Nasr City (conocido también como el Guantánamo egipcio, ya que las víctimas de las rendiciones extraordinarias como Abu Omar, Mohamed al-Zawahri, Mamdouh Habib fueron torturados allí)" .
Uno de los cabecillas del movimiento estudiantil en Alejandría, detenido en varias ocasiones, Abdel Moneim trabaja para el canal británico por satélite Al-Hewar y para la web de los HM, Ikhwanweb, y ha promovido el blog en defensa de los líderes y miembros islamistas detenidos. "Creo que su arresto pretende silenciar la campaña para impedir que los líderes de los HM sean enviados a tribunales militares. Moneim estaba coordinando la campaña, que usa los blogs como su herramienta principal", escribe el bloguer Alaa Seif.Coincidí con Abdel Moneim durante la reunión de bloguers contra la tortura que se celebró en la sede de la AHRLA en marzo, pero a pesar de que me senté a su lado, no lo reconocí y no tuve oportunidad de hablar con él (cuelgo la foto que tomó entonces Hossam el-Hamalawy; curiosamente, aparezco detrás filmando en video). Más tarde le mandé un email pidiendole una entrevista. Me llamó de immediato, y quedamos para encontrarnos pasados unos días. Lo encontré de nuevo en la 5 Conferencia Antiguerra del Cairo, donde participó y explicó su experiencia en el fórum sobre torturas. La cita quedó de nuevo pendiente...
viernes, 6 de abril de 2007
La jihad contra los blogs
El abogado Mohammed Dawoud ha lanzado su particular guerra santa, o jihad: perseguir a cualquier bloguer que insulte el Islam. Su labor empezó cuando se presentó como acusación en el proceso contra Karim Amer, utilizando una provisión islámica, la hesba (una especie de acusación civil), que recoge la legislación egipcia.
La ley de la hesba, de origen mediaval, absoleta en muchos países, autoriza a todo buen musulmán a defender de forma voluntaria los intereses del Islam en nombre de la sociedad y acusar a otro musulmán que considere culpable de violar una obligación islámica. Una hesba exigió en 2001 la anulación del matrimonio de la escritora egipcia Nawar al Saadawi, acusada de infiel y de apóstata. Otra anterior, en 1996, llevó a juicio por "sacrílego" al reconocido estudioso islámico, teólogo liberal y catedrático Nasr Hamid Abu Zaid, autor de una exégesis del Corán, "Crítica del discurso religioso". La sentencia lo declaró "hereje" y lo divorció de su mujer (ya que no podía estar casada con un no-musulmán) y forzó a la pareja a exiliarse a Holanda. La sentencia causó tanto revuelo que dos años después el gobierno egipcio reformó la ley y la dejó solo al alcance de la fiscalía.
Dawoud, sin embargo, actuó en lugar de la fiscalía durante la vista contra Karim. "Nabil ha ofendido a todos los musulmanes del mundo", declaró cuando apareció de improviso en el tribunal de Alejandría el 25 de enero pasado.
"Quiero que sea castigado con la máxima pena. Estoy en una jihad aquí... si no lo sancionamos, será como un fuego que lo consume todo".
Ante el tribunal, Dawoud acusó a Karim de "apostasía" y pidió al juez que añadiera un cuarto cargo en contra suyo, "insultar a una secta", sancionado por el código penal con cinco años de prisión. Ni corto ni perezoso, presentó también una demanda contra los abogados del joven bloguer alejandrino por "infieles".
La justicia egipcia es hasta cierto punto desorganizada. La vista dejó muchos ratos muertos, que dio pie a conversaciones interesantes... A la espera de que el juez anunciara su decisión, Dawoud coincidió matando el tiempo con tres bloguers y un par de periodistas en una salita cercana destinada a la máquina de fotocopias. Grabé en video fragmentos del diálogo que se inició (en la foto), sorprendentemente educado. ¿Sabía con quien estaba hablando?
Dawoud se toma con mucho zelo su misión, que ha asumido junto con otros abogados por iniciativa propia y de forma voluntaria en calidad de "representantes del pueblo". El 27 de marzo pasado, se dejó caer de nuevo en el tribunal administrativo del Cairo donde se abrió la vista del caso que el juez Abdel Fattah Mourad ha abierto contra un total de 21 webs y blogs egipcios, a los que acusa de "dañar la seguridad nacional de Egipto, difamar la imagen de Egipto en el exterior e insultar a Hosni Mubarak". Aceptó que lo entrevistara en video y Sandmonkey me ayudó con la traducción. Dawoud nos aseguró que había acudido a la vista para dar apoyo a Mourad. "No estoy en contra de los blogs, que son herramientas de cultura e información, sinó sólo contra aquéllos que insulten al Islam, a su Dios y a su Profeta", afirmó. ¿Es el caso de los que Mourad cuestiona? No lo parece. "Si los blogs insultan el Islam y a los musulmanes, los tenemos que cerrar", prosiguió, quejándose que el de Karim Amer siga abierto y, por tanto, pueda leerse en la red.
Mourad presentó días después una nueva acusación, en este caso contra los bloguers Manal Hassam y su marido Alaa Seif, y el abogado Gamal Eid, presidente de HRInfo, a los que acusa de libelo y de haberlo insultado durante la sesión. Los tres fueron interrogados el 4 de abril durante horas. Leo hoy en un comunicado de Hrinfo que Dawoud es uno de los testigos del juez en este caso. Curioso como se enreda la madeja.
La ley de la hesba, de origen mediaval, absoleta en muchos países, autoriza a todo buen musulmán a defender de forma voluntaria los intereses del Islam en nombre de la sociedad y acusar a otro musulmán que considere culpable de violar una obligación islámica. Una hesba exigió en 2001 la anulación del matrimonio de la escritora egipcia Nawar al Saadawi, acusada de infiel y de apóstata. Otra anterior, en 1996, llevó a juicio por "sacrílego" al reconocido estudioso islámico, teólogo liberal y catedrático Nasr Hamid Abu Zaid, autor de una exégesis del Corán, "Crítica del discurso religioso". La sentencia lo declaró "hereje" y lo divorció de su mujer (ya que no podía estar casada con un no-musulmán) y forzó a la pareja a exiliarse a Holanda. La sentencia causó tanto revuelo que dos años después el gobierno egipcio reformó la ley y la dejó solo al alcance de la fiscalía.
Dawoud, sin embargo, actuó en lugar de la fiscalía durante la vista contra Karim. "Nabil ha ofendido a todos los musulmanes del mundo", declaró cuando apareció de improviso en el tribunal de Alejandría el 25 de enero pasado.
"Quiero que sea castigado con la máxima pena. Estoy en una jihad aquí... si no lo sancionamos, será como un fuego que lo consume todo".Ante el tribunal, Dawoud acusó a Karim de "apostasía" y pidió al juez que añadiera un cuarto cargo en contra suyo, "insultar a una secta", sancionado por el código penal con cinco años de prisión. Ni corto ni perezoso, presentó también una demanda contra los abogados del joven bloguer alejandrino por "infieles".
La justicia egipcia es hasta cierto punto desorganizada. La vista dejó muchos ratos muertos, que dio pie a conversaciones interesantes... A la espera de que el juez anunciara su decisión, Dawoud coincidió matando el tiempo con tres bloguers y un par de periodistas en una salita cercana destinada a la máquina de fotocopias. Grabé en video fragmentos del diálogo que se inició (en la foto), sorprendentemente educado. ¿Sabía con quien estaba hablando?
Dawoud se toma con mucho zelo su misión, que ha asumido junto con otros abogados por iniciativa propia y de forma voluntaria en calidad de "representantes del pueblo". El 27 de marzo pasado, se dejó caer de nuevo en el tribunal administrativo del Cairo donde se abrió la vista del caso que el juez Abdel Fattah Mourad ha abierto contra un total de 21 webs y blogs egipcios, a los que acusa de "dañar la seguridad nacional de Egipto, difamar la imagen de Egipto en el exterior e insultar a Hosni Mubarak". Aceptó que lo entrevistara en video y Sandmonkey me ayudó con la traducción. Dawoud nos aseguró que había acudido a la vista para dar apoyo a Mourad. "No estoy en contra de los blogs, que son herramientas de cultura e información, sinó sólo contra aquéllos que insulten al Islam, a su Dios y a su Profeta", afirmó. ¿Es el caso de los que Mourad cuestiona? No lo parece. "Si los blogs insultan el Islam y a los musulmanes, los tenemos que cerrar", prosiguió, quejándose que el de Karim Amer siga abierto y, por tanto, pueda leerse en la red.
Mourad presentó días después una nueva acusación, en este caso contra los bloguers Manal Hassam y su marido Alaa Seif, y el abogado Gamal Eid, presidente de HRInfo, a los que acusa de libelo y de haberlo insultado durante la sesión. Los tres fueron interrogados el 4 de abril durante horas. Leo hoy en un comunicado de Hrinfo que Dawoud es uno de los testigos del juez en este caso. Curioso como se enreda la madeja.
domingo, 1 de abril de 2007
Karim Amer (I)
Cairo. Jueves 25 de enero, 5.30 de la mañana.Todavía es de noche en el Cairo y espero en la plaza Lebanon, en el barrio de Mohandissen, a los abogados del bloguer Karim Amer, que está siendo juzgado en un tribunal de Alejandría. Me refugio en la entrada de un café, uno de esos que sorprendentemente no cierran en todo el día. El muezín de una mezquita cercana llama a la oración, es la primera de las cinco de cada jornada. El sonido de su voz -amplicado por un potente altavoz- rompe la tranquilidad de la noche. Pasan pocos coches, aun tratándose de un cruce de comunicaciones de salida del Cairo, y hay poca gente, tan sólo un padre y su hijo, vendedores de periódicos, y el camarero del bar, que me ofrece un te caliente. Hace un invierno inusualmente frío.
Sally Sami, miembro de la ONG HRinfo, llega la primera en su coche. Rawda Ahmed, abogada de HRinfo, y el veterano abogado Ahmed Seif, del Hisham Mubarak Law Center, llegan un poco más tarde en taxi. Nos acomodamos en el coche y partimos rumbo a Alejandría. Son dos horas y media de viaje, que los abogados utilizan para acabar de preparar su caso. La estrategia es basarse en cuestiones técnicas y argumentar que los delitos de Internet son nuevos en Egipto y no están contemplados en el Código Penal. Esperan que el juez acepte retrasar la sentencia, que debería hacerse pública hoy. La pena máxima, nueve años de prisión, una eternidad para un joven de 22 años.
El caso de Karim Amer no es fácil. Es el primer bloguer egipcio en ser detenido y juzgado en Egipto exclusivamente por sus escritos. Estudiante de leyes en la universidad de Al Azhar, la cuna del Islam sunita, Abdelkarim Nabil Suleiman, su nombre completo, abrió su blog hace un par de años y empezó a escribir sobre lo que le importaba. En su caso, la religión, las relaciones entre cristianos y musulmanes, los derechos humanos y de las mujeres. "I am down to earth Law student; I look forward to help humanity against all form of discriminations. I am currently studying Law in Al Azhar University. I am looking forward to open up my own human rights activists Law firm, which will include other lawyers who share the same views. Our main goal is to defend the rights of Muslim and Arabic women against all form of discrimination and to stop violent crimes committed on a daily basis in these countries", escribió en inglés en la presentación del autor que incluyen todos los blogs. Cuentan sus amigos que escribió siempre en un cibercafé situado cerca de su casa y que tuvo la osadía de imprimir allí mismo algunos de sus escritos y repartir las fotocopias por el barrio.
Escribió, por ejemplo, sobre los conflictos sectarios que vivió Alejandría el año pasado, y responsabilizó a los líderes musulmanes de las muertes de cristianos. Anunció en otoño pasado que finalmente había encontrado el valor para no cumplir con el ayuno del Ramadán y cargó contra el conservadurismo de Al Azhar. Fue detenido por primera vez en octubre del 2005, pero salió en libertad tras 12 días entre rejas. Al Azhar ("la universidad del terrorismo") lo expulsó en enero del 2006 y promovió más tarde que fuera arrestado en noviembre y, esta vez, procesado. Los cargos que presentó la fiscalía en contra suya: insultar al Islam y difamar al presidente Hosni Mubarak, incitar al oido al Islam, distribuir información maliciosa para desestabilizar el régimen y difundir información que perjudica la reputación de Egipto.
Rawda y Ahmed Seif no son optimistas. Dentro del coche, explican que Karim no es un "cliente" fácil. El juez le propuso la libertad a cambio que se retractara, pero Karim insistió en sus principios. Karim parece haber cometido uno de los pecados capitales aquí: condenar los líderes musulmanes y abogar por el laicismo. "Es un tema muy delicado", insiste Seif, un veterano activista y padre él mismo de uno de los ciberactivistas más conocidos del país, Alaa Seif. "Todo dependerá también de los sentimientos personales del juez. La Constitución garantiza el derecho básico a la libertad de expresión y de fe, pero concede a los jueces la posibilidad de juzgar según sus creencias, y el juez será un musulmán". Karim, añade, no ofendió los pilares del Islam, sinó que mostró su desacuerdo con algunas actitudes.
LLegamos al tribunal de Alejandría a las 9.30 de la mañana en punto, después de perdernos por la ciudad. Nadie parece estar nervioso ni tener prisa. Luego me entero que el tribunal abre sus puertas a las 9 de la mañana y debe juzgar hasta 186 casos de ahí a las 2 del mediodía. Una vez allí, sabremos que el turno de Karim es a la 1. Él todavía no ha llegado, pero unos cuantos encausados esperan que les toque su caso tras una jaula enrejada dentro de la sala. Familiares y curiosos se agolpan en los pasillos. Cada dos por tres pasa un camarero repartiendo vasos de te.
LLega el abogado Mohamed Bayumi, en representación de la Asociación para la Ayuda Legal a los Derechos Humanos (AHRLA), y se encierra en el cuartito dedicado a las fotocopias con sus colegas. Tampoco es optimista. Explica que la familia de Karim es musulmana extremista. "Cuando veas a su hermano, fíjate en la barba", comenta. "No lo han visitado, sólo vino un día su hermano a ver qué pasaba y nos contó que su familia está avergonzada y en contra suyo. Esto no nos va a ayudar". Su relato confirma el de Dalia Ziada, activista de derechos humanos, bloguer y amiga de Karim: "Karim es hijo de una familia integrista, por eso quizá la virulencia con la que escribe sobre el Islam. Para que te hagas una idea, jamás ha visto el rostro de su cuñada, que se lo cubre incluso dentro de casa con un niqab".
Algunos bloguers egipcios se han dado cita en la vista, en señal de apoyo a Karim. El primero en llegar es Mahmud, alejandrino de 22 años y estudiante de Ingeniería. Abrió su blog hace un par de años y lo dedicó a escribir sobre asuntos sociales, "hechos relacionados con la gente". Ha seguido la detención y el proceso de muy cerca y ha visitado en un par de ocasiones a Karim en la prisión y le ha llevado comida, a pesar de que antes no lo conocía. Durante una de las visitas, Karim le entregó algunos escritos, que colgó en su blog y mandó a freekareem, la plataforma online que pide su liberación.
Mahmoud es simpatizante de Al Wasat, la plataforma islamista moderada que fundaron hace unos años miembros disidentes de los Hermanos Musulmanes con la voluntad de convertirlo en un partido alternativo. No comparte en absoluto los puntos de vista de Karim, pero defiende su derechos a opinar. "Se puede decir ahora que estoy haciendo política, pero es que este es el primer caso en que un bloguer es juzgado, y si lo condenan otros jueces lo pueden utilizar como precedente. Para mi, sin embargo, lo que está en cuestión es el derecho a decir lo que quieras", afirma.
Más tarde aparecen Sandmonkey y Shahimaz, que han cogido el primer tren de la mañana que salía del Cairo. Shahimaz, amiga de Karim, está especialmente afectada. "Quiero que lo dejen libre, quiero que lo dejen libre", repite en un par de ocasiones, al borde el llanto. Luego, durante la vista, se sentará cerca de la jaula, y mirará fijamente a Karim, con la esperanza de infundirle un poco de ánimos. "Estoy muy triste", confiesa. "Querían que se disculpara, que cambiara de ideas, pero no quiso. Mandaron una carta a sus padres, diciendo que había insultado al jeque de Al Azhar. Lo expulsaron de la universidad y no le dieron su expediente, con lo que no pudo seguir estudiando. Tampoco le querían dar el pasaporte. Fue muy duro, no podía hacer nada, sólo escribir en su blog".
La vista encierra sorpresas. Un abogado de frondosa barba, Mohammed Dawoud, se presenta de improviso como acusación particular, contra Karim y contra los abogados que le representan. Explica que trabaja por su cuenta, buscando en los juzgados casos en los que la buena reputación del Islam esté en juego. Karim es apetecible. Un mes después, cuando el juez lo acabe condenando a 4 años de prisión, habrá quien se sienta decepcionado porque no haya sido condenado a muerte.
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