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jueves, 15 de noviembre de 2007

Manis en Facebook

La asociación egipcios contra la tortura convocó hace unos días una protesta para hoy, a partir de las seis de la tarde, en Giza, justo enfrente de la comisaría.

No he podido ir, a pesar de que me había enterado de la cita a través de la agenda de HRinfo y de facebook, ya que era uno de los "eventos" al que asistían un par de amigos online. No sé para qué se usa en España el apartado "eventos" de este portal, pero en Egipto está resultando una manera muy efectiva de comunicar las manifestaciones, saber quien va a ir, quien no y a quien se ha invitado. Por supuesto, para ello hacer falta tener una cuenta, pero no hay bloguer o activista aquí que no haya abierto una.

Es un ejemplo, pero útil. La convocatoria contaba hoy con 87 invitados confirmados, 57 que quizá irían, 122 que no irían y 229 personas que no habían dado respuesta todavía: sumando, sale un total de 495 personas que habían sido invitadas.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Karim, golpeado en prisión

Visité el domingo a Gamal Eid, director de HRinfo, en la sede la organización en Maadi. Quería que me pusiera al día de los últimos acontecimientos: la oleada de represión contra la prensa (lo tengo pendiente) y el juicio contra Ibrahim Eissa, director de Al Dostour, y tener noticias sobre Karim Amer y el recurso al Supremo. "Karim fue golpeado en prisión", me anunció. "Nos llamó denunciándolo y vamos a hacer un nota de prensa".

Aquí está la nota que hicieron pública al día siguiente HRinfo y el Hisham Mubarak Center. La han recogida algunos bloguers del país, así como Global Voices y, por supuesto, freekareem. Cuenta los abusos que sufrió Karim a manos de un guardia y otro preso. "Desde que Karim fue encarcelado, ha sido maltratado y discriminado sistemáticamente por los funcionarios de la prisión de Borg Alarb. (Karim) cuenta a sus abogados que los maltratos van acompañados siempre de la frase "esto será así hasta que cambies de opinión!" Esto representa una amenaza para su vida y agrava las dificultades de una sentencia ya muy dura".

Las dos organizaciones han pedido que se le transfiera a otra cárcel, donde sus derechos sean respetados.

Los blogs de Abu Omar

El imán egipcio Abu Omar denunció hace unos días al Daily Star que la seguridad egipcia le ha cerrado sus dos blogs. Abu Omar se unió a la blogosfera egipcia en julio pasado, al abrir un blog, "aboomarelmasri" (abu omar el egipcio), en el que escribe sobre sus opiniones políticas y religiosas.

Presunto terrorista, Hassan Mustafa Osana Nasr, más conocido como Abu Omar, es el imán egipcio que fue secuestrado en Milán en 2003, presuntamente a manos de agentes italianos y de la CIA, en uno de los casos más conocidos de las llamadas "rendiciones extraordinarias". De allí fue trasladado a la base de Aviano (Sicilia), a Alemania y a Egipto, donde fue encarcelado hasta principios de este año. Salió en libertad, pero con la condición de que no abandonaría su domicilio en Alejandría y no mantendría relaciones con la prensa internacional. El juicio en Italia empezó en julio pasado.

Abu Omar es un tipo curioso. Deseoso de publicitar su caso, se dio cuenta enseguida del poder de los blogs. En febrero pasado, apareció de improviso en la última vista del juicio contra el bloguer alejandrino Karim Amer. Lo encontré poco después, en marzo, durante el coloquio sobre torturas que se celebró en el sindicato de prensa del Cairo en el marco de la 5ta Conferencia Antiguerra, en el que apareció por sorpresa y testificó (junto a los bloguers Mohamed el Sharqawy y Abdel Monem Mahmud) sobre los abusos de que fue víctima estando entre rejas. Metí la pata: en uno de los descansos me acerqué a él para pedirle una entrevista. Se me ocurrió hablarle en italiano, una lengua en la que pensé podríamos entendernos bien, pero se enfadó muchísimo. "No quiero hablar italiano", me contestó cortante, en inglés.

He intentado acceder esta mañana a su blog y, efectivamente, salta hasta la página principal del dominio, maktoobblog. Al parecer, se lo bloquearon hace un mes, tras publicar un poema sobre su secuestro y las torturas en prisión. "Me lo cerraron hace un mes, posiblemente porque escribía sobre cosas muy potentes", explica el imán egipcio al diario.

(Foto: Abu Omar durante la 5ta conferencia antiguerra del Cairo, por Hossam el Hamalawy)

martes, 6 de noviembre de 2007

¡Condenados!


Ha costado casi dos años, pero ayer un tribunal cairota condenó a tres años de prisión a Islam Nabih y Reda Fathy, el capitán y el suboficial de policía que torturaron y sodomizaron con un palo al conductor de microbús Imad el Kabir en enero del 2006... La sentencia es una de las más duras contra miembros de las fuerzas de seguridad procesados por abusos y la primera que es consecuencia directa de los vídeos que los bloguers egipcios colgaron en Youtube.
Estuve ayer en el juicio. La sala estaba abarrotada y la sentencia se esperaba con expectación, aunque nadie se atrevía a apostar por una condena... Mohamed Jaled, alias Mak (con la camiseta verde en la foto), el primer bloguer que colgó en su diario el video de las torturas que gravaron con su móvil los policías para humillar a Imad, cruzaba los dedos con nerviosismo. "Vi el video por primera vez cuando me lo enseñó mi vecino, que lo había recibido en su móvil. Le pregunté quién se lo había mandado, pero no lo sabía. Me impresionó mucho y decidí colgarlo en Youtube, aunque si no hubiera sido por otros bloguers, que enlazaron sus blogs con el mío y lo colgaron también, no habría tenido tanta difusión, y no habríamos llegado aquí", me contó mientras esperábamos.
Lo bueno se hace esperar. Tras dos horas aguardando, llegó la sentencia. La cara de Imad el Kabir (en la foto) habla por si misma... "Dios es grande! He recuperado mis derechos, no quería más que eso!", exclamó gritando eufórico al escuchar la sentencia. No era el único, su abogado, Nasser Amin, y unos cuantos bloggers egipcios y activistas de derechos humanos que asistieron a la vista irrumpieron en gritos de alegría. "Es el inicio del fin de la tortura", afirmó -feliz y sudando a chorros- Amin, entre una nube de cámaras de televisión y periodistas. La sentencia, añadió, "es un mensaje para todos los oficiales de policía que se creen por encima de la ley".
"No importaba que fueran dos, tres, o cinco años, lo fundamental es que han sido condenados. Siento que por primera vez hay justicia en Egipto", me dijo Mak.
Jorge, un colega de Efe, estuvo también allí. Esto es lo que escribió Hossam el Hamalawy (desde estados Unidos) y este es el post de Sandmonkey. Y aquí está el resumen de Global Voices Online.
Y esta es la entrada que ha escrito Mak... Se titula "el día más feliz".

viernes, 8 de junio de 2007

Policías en el banquillo


El juicio de los dos oficiales de policía acusados de torturar y sodomizar a Imad el Kabir se está alargando. Aunque la sentencia se esperaba para ayer, el juez pospuso el proceso hasta el próximo 4 de julio (estaré en Barcelona). Nadie tiene muy claro qué puede pasar. La defensa argumentó ayer de nuevo -¿por qué tantos discursos, tan largos y tan dramáticos?- que el video es un montaje...

La sala rebosaba gente ayer. Por supuesto, un buen número de bloguers asistieron a la vista. Nawara, Mina y también Asad estuvieron siguiendo los alegatos de los abogados... sentados en el suelo, a los pies del juez! Nawara, sin cortarse un pelo, gravó gran parte de los discursos con una pequeña cámara. Mina tomó notas sin cesar.

También estaba allí Wael Abbas, el bloguer y periodista que colgó el video de las torturas en youtube, así como Randa, bloguer y activista de ddhh. Imad al Kabir escuchó los alegatos sentado entre el público, impasible, pero perdió los nervios al acabar la sesión...

sábado, 7 de abril de 2007

Bloguers contra la tortura

He escrito ya sobre el caso de Imad el Kabir pero sin profundizar en el papel que jugaron -y siguen jugando- los bloguers egipcios en desvelar y poner bajo la luz pública los abusos de las fuerzas de seguridad. El video de las torturas que sufrió El Kabir -que grabaron los torturadores con su teléfono móbil y acabó en youtube- desencadenó ríos de tinta en la premsa occidental y en Internet. Nunca antes se había hablado tanto y tan francamente sobre la tortura. Recomiendo es especial el artículo "Bloggers against torture" de Negar Azimi, editor de Bidoun.

Imad el Kabir fue sólo el principio. Desde entonces Wael Abbas, uno de los primeros en colgar el video en su blog, ha recibido muchos más, algunos anónimamente, otros a través de conocidos, muchos filmados con móviles. El video de El Kabir ha convertido Abbas casi en una celebridad. Su nombre está en todas partes y la gente, dice, lo para a veces por la calle. "Si me buscas en el desagüe, también me encontrarás", afirma él con sorna. Pero los videos cuelgan ya desde hace tiempo por doquier y saltan de un blog a otro sin cesar.

Lo que empezó siendo un movimiento individual se ha convertido ya en una campaña organizada. No es extraño el interés de los bloguers en denunciar la brutalidad policial: algunos de ellos han sido también víctimas de la represión de lo que ya llaman la "Gestapo" de Mubarak. El caso más sonado es el del bloguer Mohamed al Sharqawi, miembro de Kifaya, pero hay más.

Asistí el 17 de marzo pasado a la primera reunión de "Bloguers contra la tortura", organizada en la sede de la AHRLA en downtown, en la que participaron una veintena de bloguers y miembros de distintas asociaciones de derechos humanos. Cuelgo el post que escribió más tarde Hossam el Hamalawy, en el que resume los acuerdos que se tomaron durante las 4 horas de conversación. La sesión se dividió en dos etapas de dos horas; durante la primera, el veterano abogado Ahmed al Seif (Hisham Mubarak Center) y el president de la AHRLA Tarek al Khater "entrenaron" a los bloguers sobre cómo afrontar y difundir informaciones sobre torturas. En la segunda, que me perdí, los bloguers debatieron estrategias y compartieron experiencias.

Fue sólo la primra reunión, pues desde entonces ha habido al menos dos más, pero sí la única a la que he ido. Me sorprendió encontrar a bloguers de todas las tendencias, numerosas mujeres y bastantes periodistas egipcios. Estaban ahí Malek, El Hamalawy, Alaa el Seif y Manal Hassan, Abdel Moneim Mahmoud (HM), Amr Gharbeia... Más tarde, pasadas las 7, cuando ya me había ido, llegaron Gemy Hood, Mohamed Sharqawi y Wael Abbas, entre otros. Habían estado no muy lejos, ante la comisaría de Al Dhaher, pendientes de los 35 activistas detenidos dos días antes durante la manifestación que convocó Kifaya contra la reforma constitucional.

"Como comentario personal, ha sido para mí un honor encontrar a cada uno de los participantes esta noche", concluye en la entrada que escribió esa noche Hamalawi. "La pequeña audiencia era un microcosmos de nuestra cada vez más pluralista blogosfera. Había religiosos, laicos, (mujeres) veladas y no veladas, coptos y musulmanes, izquierdistas, liberales, islamistas e independientes –todos decididos a liberar Egipto de la epidemia de torturas policiales".

Entre las propuestas que se discutieron:

1- Making a list of all the lawyers and journalists "who are related to human rights" and giving it to all the bloggers, in case of witnessing or suffering from any abuse, bloggers will contact them to report the abuse

2- Scheduling a workshop to teach the bloggers, how to protect their privacy from governmental hackers.

3- A simple web page under the supervision of professional lawyers will be set to explain to fellow citizens how to deal with the police.

4- Volunteers are needed to update and redevelop the Torture in Egypt site.

5- Scheduling a workshop to teach interested bloggers; how to make banners and video clips and other art work to help the campaign.

6- A "Torture in Egypt Wikipedia" was suggested, including the names, photos and cases of the police officers involved in torture.

7- Human rights activists were advised to take video testimonies with written ones from the torture victims to prove the abuse.

8- A campaign to call for the right of the detainee to make a phone call when taken to custody was suggested.

9- More publicity is needed for the blogsphere among the citizens.

10- Offline campaigns are very important, bloggers should participate in street politics, an easy to read booklet about human rights should be distributed among fellow citizens.

11- An active involvement in the coming 5th Cairo Conference’s anti-torture forum was suggested.

12- Certain celebrations were marked for more action "Egyptian police day 25/2" &" the international day against torture 26/6".

13- Evaluation of previous "Anti torture" campaigns, With the Hadayeq el-Qobba State Security torturer as a case study.

martes, 3 de abril de 2007

Testimonio de Imad el Kabir

2 de abril. 9.30 de la mañana. Palacio de Justicia del Cairo. Tribunal número 2 de los Penal. Segunda vista del juicio contra los oficiales de policía Islam Nabih y Reda Fathi, a los que Imad al Kabir identificó como los autores de las torturas y abusos sexuales de que fue víctima en enero del año pasado en una comisaría del barrio cairota Bulaq Dakrur. El Kabir declarará hoy primera vez, tras salir el viernes de la cárcel, donde ha pasado tres meses condenado por resistencia a la autoridad. No es el primer juicio por torturas, pero sí el que más expectación ha causado: los policías grabaron con la cámara de un móvil las vejaciones y las imágenes acabaron en youtube, en numerosos blogs y en la prensa. Aunque en la grabación sólo se les ve los pies, sus voces son muy audibles.

Llegó pronto y todavía no pasa nada. A medida que corre el tiempo, la sala se va llenando. Otros procesados esperan entre rejas que se vea su causa. La "jaula" en donde aguardan se va llenando hasta los topes, hay decenas de hombres y un par de mujeres, todos vestidos de blanco. Son presos "ordinarios", han llegado en grupos, cruzando el gran hall en filas, custodiados por policías y con las manos esposadas. Unas cuantas mujeres -y niños- los esperaban y se han acercado corriendo para poder decirles algunas palabras. Hay un cierto dramatismo en estas escenas familiares. Muchos de los que aguardan van vestidos con galabeyas y turbantes, gente sencilla, del campo?

Los egipcios saben que aquí el tiempo es dúctil y la justicia, lenta. Sin prisas van llegando televisiones y fotógrafos, y también Hossam Bahgat, director de la organización Iniciativa Egipcia para los Derechos Individuales. Viene como observador y piensa que si los dos policías son finalmente condenados, el caso sentará precedente. Hacia las 11, aparecen unos cuantos bloguers, entre ellos Gemy Hood y su novia, R. Durante toda la vista, escucharán y sacarán imágenes del juicio, que luego colgarán en sus blogs. Vale la pensa seguir la jornada en la entrada que escribe Gemy más tarde, en árabe, documentada con vídeos y fotos (la que cuelgo es suya).

El movimiento de cámaras indica que algo pasa. Primero llega Imad el Kabir, con su abogado, Nasser Amín. Alud de focos y cámaras, y mucho revuelo, que aguanta con el estoicismo a prueba de bombas de que dará muestras a lo largo de toda la vista. ("Vaya campeón", comentará Jorge, un colega de Efe, cuando concluya la jornada). Luego aparecen los dos policías encausados, de nuevo sin el mono blanco. Entran en la "jaula" y van sorteando a los otros presos, hasta situarse al final. Nabih habla con alguien y sonríe. La actitud es de desinterés, de aquí no pasa nada.

La declaración de Imad el Kabir es larga -¿casi tres horas?- y perturbadora. Rompe en llanto un par de veces, cuando explica con detalle los abusos, y responde con paciencia y educación las preguntas del juez y a las pullas del abogado de la defensa, Said Gamil, cuando éste le interroga. No entiendo el árabe, sólo palabras sueltas, pero sigo sus emociones por los vaivenes y los quiebros de su voz. La audiencia escucha en silencio. "Me pusieron con la espalda en el suelo, me quitaron los pantalones, me hicieron levantar las piernas y me ataron los pies en una barra de madera", relata. "Intentaron hundirme un bastón en el culo, y me obligaron a gritar obscenidades contra mí y mi familia. Repetí las palabras, y entonces me lanzaron agua y me ordenaron que corriera como un caballo, pero me dolían los pies demasiado".

Said Gamil no le ahorra nada. Pone en cuestión su testimonio y le pregunta repetidamente por el tamaño de la vara. Su estrategia consiste en intentar demostrar que el video está fabricado y en descalificar al experto que dictaminó que las voces son las de los acusados. Nasser Amín escucha en silencio desde su asiento, se mesa el cabello sin cesar y agita con desesperación la cabeza. Debo irme antes de que concluya, pero me entero después que el juez ha rechazado dejar a los policías en libertad bajo fianza y ha aplazado el juicio hasta el próximo 6 de mayo.

"Siento que Dios me está apoyando", declara Imad el final de la sesión a AP. "Me filmaron para humillarme. Nunca imaginé que estas mismas imágenes los mandaría a la prisión. Es la justicia divina".

domingo, 1 de abril de 2007

Wael Abbas

Conocí a Wael Abbas no hace mucho, cuando preparaba el reportaje sobre torturas policiales para La Vanguardia. Le envié un mail, me contestó dándome su teléfono móvil y quedamos una tarde en Groppis, una de las cafeterías más conocidas de Dowtown, situada en la plaza de Talat Harb. Llegó tarde, algo que con el tiempo descubrí que hace con frecuencia.

Más bien serio, algo tímido, afable, valiente, Wael Abbas es un periodista independiente egipcio de 32 años al que le cuesta acarrear la "fama" que su blog le ha reportado. Simplemente, dice, "no estoy acostumbrado a este tipo de atención". Escrito en árabe coloquial, Misrdigital recibe cada mes un promedio de un millón de visitas, muchas procedentes del mundo árabe pero también de países en los que Abbas "no sabía que entendieran el árabe!". Tras colgar los videos que exponían las torturas policiales, y especialmente el de Imad el Kabir, llegó a recibir 260.000 visitas en un sólo día y fue entrevistado por muchos medios de comunicación occidentales. En diciembre, fue uno de los dos árabes -junto el presidente libanés, Emile Lahoud- que eligió The Breakfast Show, el programa de la BBC World Service's, para emitir un mensaje especial de navidad y año nuevo. "Mi mensaje es para esta maravilla que es Internet", afirmó. Otros personajes, aunque no todos conocidos: Kofi Annan, Yoweri Museveni, Desmond Tutu, Wole Soyinka... "Al principio era un bloguer más, capaz de equivocarme, pero ser elegido entre las personas más influyentes del mundo me aterroriza, es una responsabilidad", declaró poco después.

No fui ni la primera ni la última en entrevistarlo. De hecho, estaba harto de periodistas, pero seguía contestando las llamadas con paciencia, adaptando su agenda a las múltiples citas que le surgían. En todas ellas, explicaba que había sido su amigo y bloguer Demagh Mark el primero en recibir y colgar el video de Imad al Kabir, sólo que el suyo, por ser periodista, recibía más visitas. "No me esperaba que pasara todo esto", asegura. "No esperaba que localizaran a Imad el Kabir, ni que hablara, ni que denunciara a los policías. Pero lo que está pasando aquí es mucho más grave que todo esto".

Periodista desde hace unos cinco años, Wael Abbas dejó de colaborar con los periódicos egipcios "porque estan controlados por el gobierno y por la autocensura" y pasó a trabajar para una agencia internacional de noticias. Hace un par de años, abrió su blog con la intención de cubrir la actividad política y social que emergió en las calles egipcias y decidió escribirlo en el dialecto cairota para que la gente pudiera sentirse más identificada con sus escritos. "Empecé a bloguear porque no tenía libertad para escribir sobre lo que quería", explica. "El blog me dio todo lo que me faltaba como periodista. El margen de libertad es ilimitado, el problema es que no da dinero... Los blogs han animado a los periodistas y a las televisiones por satélite a abordar temas sobre los que la gente tenía miedo de hablar. Se expresan en un lenguaje muy cercano y muy fuerte, y están enseñando a los egipcios cuáles son sus derechos".

Aunque ya había publicado noticias susceptibles de crearle problemas, y había estado a punto de ser arrestado unos meses atrás durante una manifestación a favor de los jueces reformistas egipcios, colgar los videos sobre tortura se convirtió en un quebradero de cabeza: perdió su trabajo y recibió amenazas y presiones por parte del gobierno y las fuerzas de seguridad del estado. No hace mucho su nombre apareció en una lista negra de personas que iban a ser arrestadas y este fin de semana su email desapareció por arte de magia de yahoo...

Torturas habituales (I)

Primero fue un email de un amigo egipcio. "Míralo, lo acabo de recibir", decía en una breve nota. Nos mandaba dos secuencias colgadas en Youtube. En ambas, sendos policías trataban con brutalidad a dos detenidos, pegándoles repetidamente collejas en la nuca. Se suponía que la grabación se había llevado a cabo con móviles dentro de comisarías egipcias y alguien, ¿quien?, ¿cómo las había obtenido?, las había colgado en Internet.

Eran imagénes chocantes, hasta brutales, pero no más de lo que uno se esperaría por parte de la policía egipcia. Entrevisté a Hafez Abu-Seada, secretario general de la Organización Egipcia de Derechos Humanos (EOHR), en abril del 2005, y ya lo dijo entonces: "La tortura es una práctica normal de la policía egipcia" La palabra que usó era "sistemática", más contundente, pero se cambió por "normal" en el título por cuestiones de espacio.

"Estamos hablando de personas normales, de casos muy insignificantes", explicó. "Hablo, por ejemplo, de robar cosas muy pequeñas. ¿Qué nos indica? Que la tortura es una práctica sistemática en las comisarías egipcias para obtener confesiones. Si ahora se hubiera cometido un delito en este edificio, ¿cuál sería la actuación de la policía? Vendría, nos arrestaría a todos y nos torturaría hasta que alguien confesara haberlo cometido". "¿Es esta la explicación? ¿Simplemente es fácil? ", pregunté atónita. "Sí, eso es lo que quiero decir", contestó. "Si dijésemos que se tortura a políticos..., quizá podríamos entender qué está pasando, pero el caso es que se tortura a cualquier persona por casos muy insignficantes. Y ¿por qué? Porqué así actúa la policía, es su metodología, es lo que hacen. Torturan sólo para obtener confesiones y una confesión tiene tanta fuerza como una prueba".

Meses después, los videos colgados en la red habían de darle la razón. Fueron saltando de blog en blog y de ahí a algunos periódicos y a la televisión... No fue tanto que revelaran algo nuevo, como que por primera vez los egipcios pudieron ver en directo algo que las organizacions de derechos humanos denunciaban casi rutinariamente. Las víctimas de los abusos no eran sospechosos de terrorismo o disidentes políticos, que también, como cabría esperar de una dictadura, sino ciudadanos ordinarios que un día habían tenido la fatalidad de cruzarse en el camino de policías. Como dijo alguien, los blogs consiguieron sacar a la luz y convertir en un escándalo en menos de un mes lo que las ONG habían estado trabajando durante años.

El video más perturbador y el que más escandalizó fue el de Imad el Kabir, el joven conductor de microbús que fue detenido y sodomizado en una comisaría del Cairo, quizá por la naturaleza sexual de las torturas de que fue víctima. Su caso se dio a conocer cuando el bloguer y periodista Wael Abbas colgó el video en su blog. No fue el primero en hacerlo, pero tuvo repercusiones porque Misrdigital es un blog conocido, que visitan mensualmente cerca de un millón de personas y que suelen utilizar los periodistas "convencionales" en búsqueda de noticias.
La vista contra los dos policías que Imad el Kabir identificó como sus torturadores se abrió el 2 de marzo en un juzgado del Cairo. Un nutrido grupo de periodistas, fotógrafos y televisiones árabes y egipcias se habían congregado para seguirlo, así como algunos abogados, familiares de Imad, representantes de ong y Amnistia Internacional y algunos ciudadanos curiosos. Entre ellos encontré a Noha, una estudiante egipcia de poco más de 20 años que acudió a seguir el proceso. Hecha un manojo de nervios, me contó que había sabido de las torturas a través de los blogs y que al principio no había podido dar crédito a lo que veía. Escribió a Wael Abbas, con el que al final trabaría una buena amistad. "¿Por qué has venido?", le pregunté, consciente de que estaba hasta cierto punto aterrorizada. "Quiero verle los ojos, simplemente eso, quiero verle los ojos", contestó con sencillez.

Miré a los ojos del principal acusado, el capitán Islam Nabih (en la foto), cuando apareció finalmente en la sala del tribunal. Iba acompañado de numerosos abogados, que más bien parecían guardaespaldas. La justicia le ahorró ir vestido con el chandal blanco que sí llevaban todas las personas juzgadas esa mañana, pero sí lo encerró como a todas ellas en la jaula de rejas en la que los procesados esperan turno y oyen su caso. Apareció en actitud desafiante, escondido tras unas gafas de sol. Más tarde se las quitó: tengo que preguntar a Noha qué descubrió en su mirada.

Torturas habituales (II)

Torturas habituales
Un video colgado en la red pone rostro por primera vez a la brutalidad policial en Egipto. Las organizaciones de derechos humanos aseguran que los abusos son sistemáticos en las comisarías y las prisiones del país

Los chavales egipcios también juegan a policías y ladrones. Un video anónimo que circula en Internet muestra a un chiquillo de pie sobre una silla en el aula de una escuela, de espaldas a la pizarra, sobre la que cuelga la bandera del país y el retrato de Hosni Mubarak. El ‘agente’ propina sonoras collejas a los ‘delincuentes’, que van desfilando uno tras otro delante suyo en actitud sumisa. Al final, estalla en risotadas. Se trata sólo de un juego infantil, pero da que pensar: para muchos pone de relieve cómo los egipcios ven a sus policías.

El video está colgado en Youtube, junto a otros que documentan casos reales de brutalidad y torturas policiales. En algunos, los abusos no difieren mucho del juego: violentos golpes en la nuca, cachetes, insultos, vejaciones. Uno es especialmente perturbador. Un joven yace sobre el suelo, las manos atadas tras la espalda, desnudo de cintura para abajo, las piernas levantadas. Alguien le hunde un bastón en el ano mientras lo insulta. “Pacha, pacha, lo siento mucho”, articula entre gritos de agonía.

La víctima es Imad el Kabir, un joven conductor de microbús del Cairo, que en enero del año pasado osó interponerse en una discusión entre su primo y dos agentes del orden. Tras pasar 36 en comisaría, fue dejado en libertad. Se habría callado, probablemente, pero un oficial gravó con su teléfono móvil la violación y distribuyó el clip entre sus colegas del barrio con el propósito de humillarlo. “Mañana todo el mundo lo verá”, le amenazó.

El video, que había de servir como ejemplo, le estalló a la postre en las manos. Circuló de móvil a móvil hasta que en diciembre dos conocidos bloggers lo colgaron en sus diarios en la red. De ahí saltó a la prensa y a la televisión por satélite. “No esperaba todo esto. Había colgado antes otros vídeos de maltratos policiales, pero nadie les prestó mucha atención. Pero la gente se enfureció con el de Imad el Kabir, les recordó Abu Ghraib”, explica el periodista Wael Abbas, cuyo blog recibe un millón de visitas mensuales. Tras ser identificado por un periódico independiente de El Cairo, El Kabir decidió hacer pública su historia y denunciar a los dos policías. Él, por su parte, ha sido condenado a tres meses por “resistencia a la autoridad”.

El caso ha escandalizado a los egipcios pero ha reforzado a las organizaciones de derechos humanos, que llevaban años denunciando que la tortura es una práctica rutinaria en las comisarías y las prisiones egipcias. Algunas denuncias llegaron a los tribunales, pero la mayoría fueron sobreseídas o los acusados condenados a penas menores. Los dos agentes identificados por El Kabir, Islam Nabi y Reda Fathi, están entre rejas y serán juzgados a principios de marzo. “Este es un gran caso. Antes oíamos las denuncias de las víctimas, pero hora tenemos un video que las prueba y las muestra en directo”, afirma Nasser Amín, abogado del joven conductor.

El ministerio del Interior, responsable de los servicios de seguridad, ha ordenado que se investiguen otros videos pero asegura que se trata de casos aislados y ha acusado a la prensa independiente de exagerar y a los bloggers de liderar una campaña antipatriótica. Abbas está recibiendo presiones y la periodista de Al Jazira Howaida Taha fue detenida cuando se disponía a volar a Qatar con cintas para realizar un documental. Para algunos, el gobierno está más interesado en proteger su imagen que en resolver el problema. “Han prohibido que se usen móviles en comisaría”, se ríe Amín. “Este el mensaje: podéis maltratar pero sin cámaras”.

Los activistas de derechos humanos aseguran que los videos sólo son la punta del iceberg y que si antaño la tortura se centró en los militantes islamistas y los disidentes, ahora se ha generalizado. La reputación de las fuerzas de seguridad ha convertido al país en uno de los destinos predilectos de las llamadas “entregas extraordinarias”, por las que la CIA traslada ilegalmente a sospechosos de terrorismo al extranjero para ser interrogados. Según admitió el año pasado el primer ministro egipcio, Ahmed Nazif, Egipto recibió entre “60 y 70” detenidos desde el 11-S. Uno de los casos más sonados es el del imán Hasan Mustafa Nasr, Abú Omar, secuestrado en Milán en 2003 y encarcelado en Egipto hasta el domingo pasado, cuando fue puesto en libertad. Abú Omar ha denunciado haber sido víctima de electroshock, palizas, amenazas de violación y abusos genitales.

Para los activistas de derechos humanos, las imágenes colgadas en la red muestran que nadie está a salvo. “Ninguna de las víctimas son detenidos políticos, son gente ordinaria”, señala el abogado Tarek Zaghlul en la sede de la Organización Egipcia de Derechos Humanos (EOHR), que ha asumido la defensa del protagonista de otro de los videos publicados por Abbas, Ihab Magdy, un chico de 19 años acusado de peleas y hurto. La EOHR ha documentado diez casos de tortura en lo que va de año, pero afirma que la mayoría no se denuncian por miedo a las represalias.

En las oficinas de la Asociación para la Ayuda Legal a los Derechos Humanos (AHRLA), el abogado Mohamed Bayumi pone rostros a las víctimas mientras muestra un Cd que recopila algunos casos. “Éste es Yahia, lo quemaron hasta que murió”, explica ante la foto de un joven yaciendo en una cama de hospital, el rostro y el cuello lacerados. “Éste es Ibrahim, lo torturaron para que confesara un delito que no había cometido. Esta señora es Um Mabruka, la desnudaron y la pegaron en la calle, porque se encaró con un policía. Este niño es Saddam Husein, tenía quince años cuando murió. Sospechaban que había robado un casete de un coche”.

Bayumi es uno de los abogados de la acusación en el proceso abierto contra el capitán de la seguridad del estado Ashraf Safwat por torturas. Le acusan de la muerte de Mohamed Abdel Qader, de 31años, que fue detenido en el Cairo en 2003 junto a su hermano Sameh, de 27, todavía entre rejas. Irónicamente en un país cada vez más religioso, el abogado asegura que fueron arrestados por sus frondosas barbas y sus visitas a la mezquita. El caso, enredado en los tribunales durante más de tres años, se ha relanzado desde que un blog publicó las fotos de su autopsia en enero pasado. “La familia retiró la demanda bajo presiones. Nos dijeron: ‘Ya hemos perdido un hijo, no queremos perder a dos’”, afirma Bayumi.

La autopsia concluye que los golpes y las descargas eléctricas en la zona genital unido a una insuficiencia cardiaca causaron la muerte a Qader. Son torturas habituales, según los activistas de derechos humanos, junto al maltrato psicológico y las amenazas. Otro de los videos que se están investigando expone otra técnica que consideran clásica. Las imágenes muestran a una mujer joven, sospechosa de asesinato, suspendida de los brazos y las piernas de una vara colocada entre dos sillas. “Confieso que lo he matado. Te lo pido, pacha, ¡no puedo más!”, suplica, el rostro desencajado de dolor.


La EOHR sostiene que la policía usa la tortura para obtener confesiones, evitar las investigaciones y cerrar casos. Bayumi relata una historia escalofriante, pero no excepcional, también defendida en su día por Amnistía Internacional. Uno de sus clientes, Mohamed Badr el-Din, denunció en 1996 la desaparición de su hija en una comisaría de Alejandría. Meses después, y tras encontrar el cadáver de una niña, la policía lo torturó hasta que confesó que la había matado. La menor regresó más tarde al domicilio familiar.
Nasser Amín apunta a la existencia de una “cultura de la tortura” en Egipto. Los detenidos son interrogados en solitario y sin abogado y la impunidad fomenta la sensación de que todo vale. “Los policías creen que tienen el derecho de maltratar y la población cree que la policía tiene el derecho de castigarlos y arrestarlos sin motivo”, opina. Tanto es así que hasta los niños han incorporado el saber popular a sus juegos escolares.

(enviado a La Vanguardia el 12 de febrero de 2007, foto Imad el Kabir, ap)