Cuanto más leo, más confirmo que los blogs se han convertido en un espacio de expresión y contacto para los gays y lesbianas árabes. Ayer estuve con Ihab, amigo y traductor egipcio, leyendo unos cuantos más. Visitamos el diario de una chica egipcia, Emraamethlya (mujer lesbiana), y el de Gay of Sun, escrito en árabe clásico.
Echamos una ojeada general a los archivos, pero nos centramos en el primer post, el que escribieron al abrir el blog. Gay of the Sun empezó el suyo el 28 de julio del 2006. "He decidido escribir", explica. "Quiero confesar, no lo puedo esconder más, nadie me deja hablar, o yo no me lo permito a mi mismo, porque nadie me entiende, nadie comprende mi oración en la puerta del cielo. He decidido confesar. Te quiero y soy gay".
miércoles, 30 de mayo de 2007
viernes, 25 de mayo de 2007
Los trucos de la represión
Gamal Eid es hablador, entusiasta y enérgico. Abogado de derechos humanos, preside la Red Árabe para el Derecho a la Información (HRinfo), una organización egipcia especializada en defender, promover e investigar la libertad de expresión en Internet en el mundo árabe. Nació en 2003, y ya cuenta con más de un centenar de asociaciones afiliadas y su página web, con un promedio de 3 millones de hits al mes y unos 220.000 visitantes únicos. “Somos la tercera organización de derechos humanos más visitada tras Amnistía Internacional y Human Rights Watch”, me cuenta antes de despedirnos. Y añade cuando yo muestro me incredulidad: “Si buscas ‘derechos humanos’ en árabe en google, la web de HRinfo aparece en los dos primeros lugares, y después de nuevo en el séptimo y el octavo”.
La sede de Hrinfo está en Maadi, casi enfrente de un Omar Efendi, uno de los grandes almacenes con más solera del Cairo. Es un piso amplio y luminoso, sencillo y un poco destartalado, como todo aquí, en el que trabajan ya cerca de 15 personas, más mujeres que hombres, atareadas todas ante ordenadores. El despacho de Gamal Eid es grande y diáfano. Una mesa grande, dos sillas y una mesita para visitas. El escritorio está atestado: un portátil, un cenicero que rebosa colillas, un café turco a medio beber, papeles y un gran libro, el del juez Mourad, la última pesadilla de este abogado. El juez, al que HRinfo acusa de plagio, ha presentado dos demandas contra Gamal Eid, por difamación y por chantaje. “Mira, abre el libro por cualquier página, la que quieras, y verás”, insiste Gamal Eid. “Mira las referencias. Siempre se remite a él mismo, no cita a nadie”.
HRinfo ha publicado ya dos informes sobre la situación de Internet en el mundo árabe. Los dos títulos son significativos. En “¿Un nuevo espacio para la represión?”, de junio del 2004, sostiene que aunque Internet es un nuevo espacio abierto a los grupos tradicionalmente privados de libertad de expresión (de izquierda e islamistas, chiíes y cristianos y homosexuales), lo es también para la censura y la confiscación. El informe revisa la situación por países y alude a los casos más sonados. En el segundo, “Adversarios implacables”, de finales del año pasado, incluye por primera vez un capítulo dedicado a los blogs.
Hablamos de los mecanismos de la represión y le pregunto por la Unidad de Crímenes en Internet, que, por cierto, cuenta con una página web en la que se da un número de teléfono y un email para que los ciudadanos puedan tramitar denuncias (¿convertirse en censores?). Está compuesta por ingenieros de telecomunicaciones y empezó a operar hacia el 2002. Su tarea oficial es investigar casos de firmas electrónicas falsificadas, pornografía, difamación… Aún así, me dice, se dedicó en sus inicios a perseguir a los gay. Los policías entraban en chats room frecuentados por homosexuales con nombres falsos, y una vez hechos los contactos los detenían en la primera cita. La policía de Internet, añade, tiene otras dos actividades “no muy legales”. Por un lado presionar/amenazar a los bloguers críticos con el régimen. Por el otro, obtener información privada de los usuarios (emails, conversaciones) de los servidores de Internet y de telefonía móvil.
“La policía de Internet es una de las armas del régimen para controlar Internet, pero tiene otras. En el ministerio del Interior hay un departamento que depende de la Seguridad del Estado y que controla los cibercafés. Ahora te piden el DNI y te toman los datos. En un formulario (me lo enseña) registran tu nombre, la fecha y el número de ordenador que has utilizado. Interior ha dado instrucciones a los propietarios; les dicen que si ven a alguien con pinta islamista o visitando webs como la de los Hermanos Musulmanes, que llamen, y ellos irán”, me cuenta.
Le pregunto si sólo a islamistas. Aunque no me extraña, no deja de ser increíble que esa sea la consigna en un país cada vez más religioso y dónde los signos de religiosidad (barba, velo, niqab, zabiba) están cada vez más presentes. “No sólo islamistas, cualquier persona que consideren sospechosa y que visiten cualquier sitio que afecte al gobierno o que pueda ser una amenaza para la estabilidad del país. El de Kifaya, por ejemplo, cualquiera que hable de tensiones sectarias y, también, de organizaciones de derechos humanos, que aquí suena a peligroso!“
La sede de Hrinfo está en Maadi, casi enfrente de un Omar Efendi, uno de los grandes almacenes con más solera del Cairo. Es un piso amplio y luminoso, sencillo y un poco destartalado, como todo aquí, en el que trabajan ya cerca de 15 personas, más mujeres que hombres, atareadas todas ante ordenadores. El despacho de Gamal Eid es grande y diáfano. Una mesa grande, dos sillas y una mesita para visitas. El escritorio está atestado: un portátil, un cenicero que rebosa colillas, un café turco a medio beber, papeles y un gran libro, el del juez Mourad, la última pesadilla de este abogado. El juez, al que HRinfo acusa de plagio, ha presentado dos demandas contra Gamal Eid, por difamación y por chantaje. “Mira, abre el libro por cualquier página, la que quieras, y verás”, insiste Gamal Eid. “Mira las referencias. Siempre se remite a él mismo, no cita a nadie”.
HRinfo ha publicado ya dos informes sobre la situación de Internet en el mundo árabe. Los dos títulos son significativos. En “¿Un nuevo espacio para la represión?”, de junio del 2004, sostiene que aunque Internet es un nuevo espacio abierto a los grupos tradicionalmente privados de libertad de expresión (de izquierda e islamistas, chiíes y cristianos y homosexuales), lo es también para la censura y la confiscación. El informe revisa la situación por países y alude a los casos más sonados. En el segundo, “Adversarios implacables”, de finales del año pasado, incluye por primera vez un capítulo dedicado a los blogs.
Hablamos de los mecanismos de la represión y le pregunto por la Unidad de Crímenes en Internet, que, por cierto, cuenta con una página web en la que se da un número de teléfono y un email para que los ciudadanos puedan tramitar denuncias (¿convertirse en censores?). Está compuesta por ingenieros de telecomunicaciones y empezó a operar hacia el 2002. Su tarea oficial es investigar casos de firmas electrónicas falsificadas, pornografía, difamación… Aún así, me dice, se dedicó en sus inicios a perseguir a los gay. Los policías entraban en chats room frecuentados por homosexuales con nombres falsos, y una vez hechos los contactos los detenían en la primera cita. La policía de Internet, añade, tiene otras dos actividades “no muy legales”. Por un lado presionar/amenazar a los bloguers críticos con el régimen. Por el otro, obtener información privada de los usuarios (emails, conversaciones) de los servidores de Internet y de telefonía móvil.
“La policía de Internet es una de las armas del régimen para controlar Internet, pero tiene otras. En el ministerio del Interior hay un departamento que depende de la Seguridad del Estado y que controla los cibercafés. Ahora te piden el DNI y te toman los datos. En un formulario (me lo enseña) registran tu nombre, la fecha y el número de ordenador que has utilizado. Interior ha dado instrucciones a los propietarios; les dicen que si ven a alguien con pinta islamista o visitando webs como la de los Hermanos Musulmanes, que llamen, y ellos irán”, me cuenta.
Le pregunto si sólo a islamistas. Aunque no me extraña, no deja de ser increíble que esa sea la consigna en un país cada vez más religioso y dónde los signos de religiosidad (barba, velo, niqab, zabiba) están cada vez más presentes. “No sólo islamistas, cualquier persona que consideren sospechosa y que visiten cualquier sitio que afecte al gobierno o que pueda ser una amenaza para la estabilidad del país. El de Kifaya, por ejemplo, cualquiera que hable de tensiones sectarias y, también, de organizaciones de derechos humanos, que aquí suena a peligroso!“
Mystique
Recibo hoy después de mucho tiempo un mensaje de Mystique, una blogger saudita que me gusta mucho y con la que mantengo una relación esporádica por mail. Está bien, liada y en Europa. Me alegro, la verdad. Estaré en Barcelona este verano... ¿quizá pueda acercarme a conocerla en algún sitio? Inshal·lah...
Cuelgo uno de sus poemas, generó un debate interesante y 59 comentarios...
Rantings of an Arabian Woman...
I am born
A man chooses my name
I am taught
To appreciate
That he did not bury me alive
I learn
What he wants me to know
I live
What he wants me to live
I marry
Who he wants me to marry
I eat
What he wants me to eat
If he dies
Another man controls my life
A Father
A Brother
A Husband
A Son
A Man
Then
Then
They tell me when I die
I am going to be judged on my man-made life.
I can't be judged
I'll never be judged...
It is just another rant
buried in the Kingdom of Sand
Cuelgo uno de sus poemas, generó un debate interesante y 59 comentarios...
Rantings of an Arabian Woman...
I am born
A man chooses my name
I am taught
To appreciate
That he did not bury me alive
I learn
What he wants me to know
I live
What he wants me to live
I marry
Who he wants me to marry
I eat
What he wants me to eat
If he dies
Another man controls my life
A Father
A Brother
A Husband
A Son
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Then
Then
They tell me when I die
I am going to be judged on my man-made life.
I can't be judged
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domingo, 20 de mayo de 2007
Ahmad Sherif
Acabo de hablar vía skype con Ahmad Sherif, quizá el más productivo y creativo "videobloguer" egipcio. Tengo que poner las ideas en orden, ha sido un conversación muy interesante pero me apuesto que me he dejado mil preguntas en el tintero. A cada una de sus reflexiones, se habría un nuevo cuestionario posible. No quiero olvidarlo, así que dejo constancia en este post. Y si alguien lee esto, le recomiendo que entre en su página en Youtube y eche un vistazo a su trabajo.
Descubrí los vídeos de Ahmad Sherif colgados hará un par de meses en otros blogs egipcios. Pregunté un poco por él, nadie lo conocía personalmente, pero Wael Abbas mantenía relación con él vía email y nos puso en contacto. Ahmad fue muy amable, pero claro desde el principio: nada de conversaciones por teléfono, nada de encuentros cara a cara. Es algo que se había pensado mucho, añadió, pero había decidido preservar su identidad a cal y canto y adoptar una forma de "resistencia subterránea". Quedamos, pues, que hablaríamos vía skype.
Tal como está el patio, no me sorprendió. De hecho, aunque hoy muchos bloguers no esconden quien son, el anonimato fue al principio una opción frecuente en Egipto, especialmente para los que escribían en inglés. Ese es el caso de Big Pharaoh y de Sandmonkey, quien, aunque se ha dado a conocer públicamente, sigue usando un seudónimo, Sam Adams. No obstante, no había encontrado un caso tan extremo como el de Ahmad (¡lástima!, porque me gustaría conocerlo). Hoy me ha contado que trabaja y se coordina con otros bloguers, pero sólo vía email. "Ellos han aceptado que trabaje así", ha dicho.
"Me lo he pensado mucho y le he dado muchas vueltas, incluso colgué una foto mía en Youtube, pero luego la quité", ha añadido. "Pero creo que proteger mi seguridad es proteger mi trabajo". No me ha parecido que sea tanto una cuestión de miedo -hay motivos para tenerlo- como de estrategia: si me diera a conocer, con el trabajo que estoy haciendo iría directamente a prisión, ha comentado. El anonimato le permite, además, trabajar con libertad e, incluso, ir más lejos y ser más temerario que los bloguers que trabajan usando su nombre real (curioso, no obstante, que Ahmad Sherif sí es de hecho su nombre).
Ahmad empezó a colgar vídeos en Youtube el 19 de enero de este año, aunque antes, en diciembre, había elaborado la colección "postales egipcias". Desde entonces, sus vídeos -30 ya- han sido vistos 400.000 veces (¿tantas? lo tengo apuntado pero lo tengo que confirmar...). "Planeaba hacer una exposición de vídeos, pero me di cuenta que nadie la aceptaría en Egipto. Descubrir Youtube fue una experiencia impresionante. Poder llegar a tanta gente, y dar un poco de esperanza y de coraje. La blogosfera ha mostrado a la prensa internacional que hay una voz libre. Durante años se decía que en Egipto no había oposición, y que sólo estaban los Hermanos Musulmanes. Aunque en parte es verdad, ahora hay otra oposición laica y popular. El mundo está descubriendo ahora que Egipto no es sólo Mubarak, los Hermanos Musulmanes y 70 millones de esclavos".
Para Ahmad, sin Internet habría sido imposible mostrar la imagen más negra del régimen egipcio. "Mubarak ha sido realmente habilidoso en mantener una imagen respetable de Egipto en el exterior. Se merece un premio por la manera en como ha manipulado la opinión exterior y la prensa extranjera. Internet llegó y ahora todo el mundo sabe qué es exactamente Egipto, una dictadura muy brutal y es así como se describe ahora."
No me ha sorprendido saber que Ahmad es artista y está trajabando en videoarte. Uno de sus próximos proyectos es distribuir spots educativos para los jóvenes vía Internet y teléfonos móviles (todo el mundo tiene). Los temas sobre los que concienciar: amor y sexo, igualdad de género, tolerancia religiosa, libertad de expresión... "La dictadura destruye las bases de la humanidad y tenemos que reconstruirla y aprender principios básicos. Tenemos que aprender pluralismo".
Descubrí los vídeos de Ahmad Sherif colgados hará un par de meses en otros blogs egipcios. Pregunté un poco por él, nadie lo conocía personalmente, pero Wael Abbas mantenía relación con él vía email y nos puso en contacto. Ahmad fue muy amable, pero claro desde el principio: nada de conversaciones por teléfono, nada de encuentros cara a cara. Es algo que se había pensado mucho, añadió, pero había decidido preservar su identidad a cal y canto y adoptar una forma de "resistencia subterránea". Quedamos, pues, que hablaríamos vía skype.
Tal como está el patio, no me sorprendió. De hecho, aunque hoy muchos bloguers no esconden quien son, el anonimato fue al principio una opción frecuente en Egipto, especialmente para los que escribían en inglés. Ese es el caso de Big Pharaoh y de Sandmonkey, quien, aunque se ha dado a conocer públicamente, sigue usando un seudónimo, Sam Adams. No obstante, no había encontrado un caso tan extremo como el de Ahmad (¡lástima!, porque me gustaría conocerlo). Hoy me ha contado que trabaja y se coordina con otros bloguers, pero sólo vía email. "Ellos han aceptado que trabaje así", ha dicho.
"Me lo he pensado mucho y le he dado muchas vueltas, incluso colgué una foto mía en Youtube, pero luego la quité", ha añadido. "Pero creo que proteger mi seguridad es proteger mi trabajo". No me ha parecido que sea tanto una cuestión de miedo -hay motivos para tenerlo- como de estrategia: si me diera a conocer, con el trabajo que estoy haciendo iría directamente a prisión, ha comentado. El anonimato le permite, además, trabajar con libertad e, incluso, ir más lejos y ser más temerario que los bloguers que trabajan usando su nombre real (curioso, no obstante, que Ahmad Sherif sí es de hecho su nombre).
Ahmad empezó a colgar vídeos en Youtube el 19 de enero de este año, aunque antes, en diciembre, había elaborado la colección "postales egipcias". Desde entonces, sus vídeos -30 ya- han sido vistos 400.000 veces (¿tantas? lo tengo apuntado pero lo tengo que confirmar...). "Planeaba hacer una exposición de vídeos, pero me di cuenta que nadie la aceptaría en Egipto. Descubrir Youtube fue una experiencia impresionante. Poder llegar a tanta gente, y dar un poco de esperanza y de coraje. La blogosfera ha mostrado a la prensa internacional que hay una voz libre. Durante años se decía que en Egipto no había oposición, y que sólo estaban los Hermanos Musulmanes. Aunque en parte es verdad, ahora hay otra oposición laica y popular. El mundo está descubriendo ahora que Egipto no es sólo Mubarak, los Hermanos Musulmanes y 70 millones de esclavos".
Para Ahmad, sin Internet habría sido imposible mostrar la imagen más negra del régimen egipcio. "Mubarak ha sido realmente habilidoso en mantener una imagen respetable de Egipto en el exterior. Se merece un premio por la manera en como ha manipulado la opinión exterior y la prensa extranjera. Internet llegó y ahora todo el mundo sabe qué es exactamente Egipto, una dictadura muy brutal y es así como se describe ahora."
No me ha sorprendido saber que Ahmad es artista y está trajabando en videoarte. Uno de sus próximos proyectos es distribuir spots educativos para los jóvenes vía Internet y teléfonos móviles (todo el mundo tiene). Los temas sobre los que concienciar: amor y sexo, igualdad de género, tolerancia religiosa, libertad de expresión... "La dictadura destruye las bases de la humanidad y tenemos que reconstruirla y aprender principios básicos. Tenemos que aprender pluralismo".
viernes, 18 de mayo de 2007
Los nuevos Hermanos (II)
Sigo preparando un reportaje para La Vanguardia sobre la nueva generación de jóvenes Hermanos Musulmanes y sobre la detención del blogoperiodista islamista Abdel Monem Mahmoud. Me está costando, pues muchos de ellos -es el caso de las chicas- están en plena temporada de exámenes...Entrevisté el martes pasado a Islam Lotfy, amigo y abogado de Monem, y miembro del comité de estudiantes del movimiento islamista. La foto no es nada del otro mundo, pero se le puede ver entrando en una asociación de derechos humanos que depende de la Universidad Americana del Cairo (AUC), donde trabaja.
Islam tiene 28 años, es afable y paciente con las preguntas. Me citó cerca de Tahrir, en el Cilantro, una de las cadenas de cafeterías más moderna (y cara) de El Cairo, pero el local estaba tan lleno que nos refugiamos en su oficina. Lo entrevisté en vídeo, a pesar de que, me dijo, no iba vestido para la ocasión. "Un abogado debería ir con traje y corbata!".
Como en el caso de Ibrahim al Hodaiby, Islam subrayó que el uso de las nuevas tecnologías, y no cuestiones ideológicas, es lo que separa la nueva generación de los miembros más veteranos. "Sí, se puede decir que los jóvenes somos diferentes. Tenemos la misma base, pero estamos manejando todo lo que ocurre de una forma más moderna, trabajando con los otros como socios y no como enemigos", comentó. "Quizá algunos miembros no acaben de entender lo que estamos haciendo, porque no entienden de tecnología, pero lo apoyan completamente".
Todo lo que concierne a los HM, sin embargo, sigue levantando muchas suspicacias, fuera y dentro del país. Hay quien opina que los blogs islamistas -Islam tiene también uno- forman parte de una agenda interna o de una estrategia para mostrar una imagen fabricada de modernidad y apertura. Islam, como Ibrahim al-Houdaiby, lo niega. "Los blogs no fueron planeados. Andel Monem tomó la iniciativa, alguien debe hacerlo, y nos enseñó que son importantes. El gobierno nos prohibe manifestarnos, no nos permite tener periódicos, televisiones por satélites o nuestra propia radio y bloquea cada dos por tres nuestra web. Personalmente, necesitaba poder expresarme y debía encontrar un espacio para hacerlo".
Hablamos de la detención de Monem, aunque Islam, más que como su abogado -está actuando al menos como portavoz de la defensa- prefiere definirse como su amigo. Me dijo que el impulso que Monem dio a los blogs islamistas es uno de los motivos por los cuales fue arrestado. "Su blog, además, tuvo 230.000 visitas en sólo cuatro meses", añadió. "Lo principal, sin embargo, es que entró en una área prohibida y habló de tortura y contó sus propias experiencias y lo publicó en la prensa extranjera".
Islam estuvo presente en la oficina del fiscal cuando la policía entregó el acta de acusación. "Decía que había publicado noticias sobre torturas, que tenía relaciones con organizaciones de derechos humanos y que había participado en una conferencia de prensa (en marzo) de Amnistía Internacional. El fiscal dijo: 'Estos cargos no funcionarán' y lo acusó de los cargos habituales (pertenencia a grupo ilegal). Se trata de una acusación política; el fiscal no quería acusarlo pero no es independiente y tiene que obedecer las órdenes del ministerio de Justicia", afirmó.
Monem y 18 estudiantes islamista han empezado una huelga de hambre, en protesta por las condiciones carcelarias. "Está bebiendo sólo jugos", me contó Islam. "Las condiciones son duras. Están junto a criminales y traficantes de drogas que llevan al menos quince años en prisión, y sufren acoso sexual".
jueves, 17 de mayo de 2007
Mujeres en huelga
Amal, Um Heba y Nermine trabajan en la empresa Mansoura-España Garments, llamada así porque fue fundada en 1985 con capital español, aunque ahora la propiedad es egipcia. Está situada en Talkha, en el delta del Nilo, a unas dos horas y media en coche desde El Cairo. Confeccionan camisetas y prendas para niños en una gran nave industrial, llena de largas hileras de máquinas de coser. Sólo una tercera parte de los empleados, 289 en total, son hombres, y sólo cuatro gatos -entre los cuales Abu Heba- están con los huelguistas, unos 150. La gran mayoría, abrumadora, son mujeres, de edades que oscilan entre los 20 y los 50.
El bloguer y periodista Hossam al-Hamalawi ha estado siguiendo el conflicto así como otras huelgas y luchas laborales -ya son muchas- que han estallado en Egipto en los últimos meses. En el caso de Mansoura-España, los trabajadores reivindican el sueldo impagado de febrero, así como los atrasos que les deben desde hace 15 años. Los salarios son tan irrisorios que ni siquiere pueden calificarse de bajos. Son sencillamente indignos: la mayoría cobra unas 150 libras egipcias al mes, lo que al cambio no llega ni a 20 euros. ("¿Cómo podemos comer con esto?"). La empresa paga las horas extras -forzosas- a 20 piastras (unas seis pesetas!). Como recordaba ayer Hamalawy, los trabajadores gastan gran parte de ese importe en transporte y comidas. ¿Qué les queda para llevarse a casa?
Hamalawi ha ido ya en varias ocasiones a Mansoura, para informar y para ayudar, acompañado de otros periodistas y activistas de derechos humanos, como fue ayer el caso de la psiquiatra Aida Seif el Dawla, del Nadim Center para la Rehabilitación de las Víctimas de la Violencia, que aprovechó el viaje de solidaridad para chequear la salud de las trabajoras. "No están nada bien. Hay infecciones, diarrea y un par de casos de tifus. Éstán mal alimentadas, les duele la espalda y están exhaustas", explicaba después.
No es extraño. Sabrina, cuarenta años, tres hijos, me enseñó donde dormían, directamente en el suelo o protegidas sobre cartones en algunos rincones.
Se me hace tarde. Lo cuento más tarde.
lunes, 14 de mayo de 2007
Acoso sexual
La conocí durante la manifestación contra el acoso sexual que se celebró el 10 de noviembre pasado en El Cairo (cuelgo una foto) y la he vuelto a encontrar hoy en la conferencia que distintas organizaciones de la sociedad civil habían convocado en el sindicato de periodistas para unir esfuerzos y diseñar una campaña conjunta contra la intimidación de las fuerzas de seguridad y del Estado. Hemos estado fumando -ella Cleopatras- y charlando un rato. La situación de la mujer en Egipto deja mucho que desear, me ha dicho. "El problema más grave", ha añadido, "es que no me siento libre. No puedo andar a mis anchas por la calle, me siento constantemente mirada y juzgada".
May, la contable de la fundación feminista, 30 años, se ha añadido a la conversación. "El acoso sexual es constante. Miradas y tocamientos. Estés casada o no lo estés, lleves velo o el pelo descubierto, sea de día o de noche, no hay diferencias", ha puntualizado con una cierta amargura. "Voy sola a todas partes, pero de noche evito andar por la calle y suelo coger taxis". "Supongo que ya lo sabes", ha añadido, dando por descontado que probablemente yo también haya tenido malas experiencias con la población masculina egipcia.
Quería hablar antes del acoso sexual contra las mujeres, pero no he tenido tiempo. Es uno de los temas tabú más sonados que los bloguers egipcios han sacado al debate público últimamente. De hecho, fueron ellos los promotores de la protesta que mencionaba antes, que convocaron después de haber sido testigos, por casualidad, del asalto de unas cuantas mujeres enfrente del Cine Metro en Downtown, tras el Ramadán pasado. Causalmente, hablé ayer con Sandmonkey de este tema. Lo cito de memoria. "Fue la primera campaña que organizamos que tenía un objetivo concreto, no sólo corear eslóganes contra Mubarak", me dijo, más o menos. "Reunimos a gente de todas las ideologías por una causa social y demostramos que los blogs son una herramienta para el cambio y el debate".
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