miércoles, 14 de noviembre de 2007

Los blogs de Abu Omar

El imán egipcio Abu Omar denunció hace unos días al Daily Star que la seguridad egipcia le ha cerrado sus dos blogs. Abu Omar se unió a la blogosfera egipcia en julio pasado, al abrir un blog, "aboomarelmasri" (abu omar el egipcio), en el que escribe sobre sus opiniones políticas y religiosas.

Presunto terrorista, Hassan Mustafa Osana Nasr, más conocido como Abu Omar, es el imán egipcio que fue secuestrado en Milán en 2003, presuntamente a manos de agentes italianos y de la CIA, en uno de los casos más conocidos de las llamadas "rendiciones extraordinarias". De allí fue trasladado a la base de Aviano (Sicilia), a Alemania y a Egipto, donde fue encarcelado hasta principios de este año. Salió en libertad, pero con la condición de que no abandonaría su domicilio en Alejandría y no mantendría relaciones con la prensa internacional. El juicio en Italia empezó en julio pasado.

Abu Omar es un tipo curioso. Deseoso de publicitar su caso, se dio cuenta enseguida del poder de los blogs. En febrero pasado, apareció de improviso en la última vista del juicio contra el bloguer alejandrino Karim Amer. Lo encontré poco después, en marzo, durante el coloquio sobre torturas que se celebró en el sindicato de prensa del Cairo en el marco de la 5ta Conferencia Antiguerra, en el que apareció por sorpresa y testificó (junto a los bloguers Mohamed el Sharqawy y Abdel Monem Mahmud) sobre los abusos de que fue víctima estando entre rejas. Metí la pata: en uno de los descansos me acerqué a él para pedirle una entrevista. Se me ocurrió hablarle en italiano, una lengua en la que pensé podríamos entendernos bien, pero se enfadó muchísimo. "No quiero hablar italiano", me contestó cortante, en inglés.

He intentado acceder esta mañana a su blog y, efectivamente, salta hasta la página principal del dominio, maktoobblog. Al parecer, se lo bloquearon hace un mes, tras publicar un poema sobre su secuestro y las torturas en prisión. "Me lo cerraron hace un mes, posiblemente porque escribía sobre cosas muy potentes", explica el imán egipcio al diario.

(Foto: Abu Omar durante la 5ta conferencia antiguerra del Cairo, por Hossam el Hamalawy)

martes, 13 de noviembre de 2007

Los nuevos hermanos (repor)


El movimiento islamista egipcio alumbra una joven generación que usa internet para cambiar su imagen y combatir a Mubarak


Si alguien se imagina a los jóvenes islamistas dotados con frondosas barbas, incómodos ante mujeres occidentales o con un ejemplar del Corán bajo el brazo, va muy desencaminado. Abdel Monem Mahmud, 27 años, uno de los jóvenes miembros más destacados de los Hermanos Musulmanes, contesta al teléfono con un pío salam aleikum, la paz sea contigo, pero a partir de ahí las diferencias con cualquier otro activista de su edad se difuminan. Mahmud se afeita cada mañana, se viste con vaqueros y una camisa a rayas y carga encima a todas horas un móvil y un ordenador portátil. En su discurso no menciona ni a Dios ni al Profeta y, en cambio, habla de libertad, reformas y democracia.

Monem, como lo conoce todo el mundo, podría muy bien ser un modelo y una promesa de futuro para los jóvenes islamistas egipcios. El llamado Reuters de la Hermandad, por su labor como periodista en el sitio web en inglés del movimiento y como corresponsal de la cadena árabe por satélite Al-Hiwar, rompe estereotipos con su aspecto y su actitud. Máximo representante de la nueva generación de los Hermanos Musulmanes, la más veterana e influyente organización islamista del mundo y el principal grupo de oposición al régimen de Hosni Mubarak, ha salido hace poco en libertad tras pasar 47 días entre rejas. "Me habían detenido dos veces antes. La primera fue en enero del 2003, pasé cuatro meses en prisión y me torturaron durante 13 días", afirma.

Entrevistar a Monem no es fácil, y no porque rehuya contestar preguntas. Al contrario, fue detenido entre otros motivos por mantener relaciones con corresponsales extranjeros y con organizaciones de derechos humanos internacionales. Si es difícil encontrarse con él es porque es un joven atareado y porque la policía le pisa los talones y ningún sitio parece a salvo de la vigilancia. "Me amenazaron con que me arrestarían cada seis meses si seguía con mi trabajo", explica en la oficina de su amigo y abogado Islam Lotfy, donde finalmente nos reunimos.

Medio de expresión
Las mismas cualidades que están convirtiendo a Monem en una referencia para los jóvenes islamistas, o en alguien capaz de erosionar las suspicacias de los activistas prodemocráticos laicos, han atraído la atención del gobierno y de las fuerzas de seguridad. Monem es inteligente, educado, progresista e influyente, y, lo más alarmante quizá para el régimen egipcio, se ha convertido en el cerebro en tecnologías de la comunicación de los Hermanos: edita Ikhwanweb. com y es el promotor de los blogs islamistas que desde principios de este año se reproducen como virus en la red. "No nos dejan tener un periódico, ni una radio, ni una televisión, y nos bloquean las webs cada dos por tres", dice su abogado. "Los blogs son el único medio para expresarnos".

Prohibido pero tolerado bajo el régimen de Mubarak, Al Ikhwan al Muslimin es una de las organizaciones egipcias que más rápidamente sacó partido a la red, gracias en parte al concurso de sus jóvenes militantes. Su página web en inglés, editada a caballo entre El Cairo y Londres, es una plataforma para promover su ideología e informar de sus actividades y noticias. Los diarios on line llegaron tarde pero se han convertido en pocos meses en una herramienta eficaz para la disidencia. El de Monem, Ana Ikhwan (soy un Hermano), fue uno de los primeros pero el alud se precipitó después de que cerca de 40 líderes del grupo fueron arrestados en diciembre tras una manifestación en la universidad de Al Azhar, en el Cairo, en la que estudiantes islamistas desfilaron ataviados al estilo de los milicianos palestinos. La campaña de represión, una de las más duras desde tiempos de Nasser, empezó tras las elecciones parlamentarias del 2005, cuando obtuvieron 88 escaños, un 20% del total, pero se ha agudizado, señalan los analistas, "para allanar la sucesión al poder de Gamal Mubarak", hijo del presidente. Human Rights Watch calcula que en el último año han sido detenidos más de un millar de miembros del grupo.


Saad, de 19 años, hijo menor de Khairat al-Shater, el más alto responsable del grupo, actualmente en prisión, es uno de los jóvenes a los que Monem ayudó a abrir un blog en defensa de sus familiares detenidos. "Lo creamos dos semanas después de que arrestaran a mi padre y colgamos en él información sobre su vida", explica. "Es una voz que la gente puede oír, porque el régimen y la prensa distorsionan nuestra imagen". Número tres de los Hermanos Musulmanes, considerado su cerebro financiero, Al-Shater fue arrestado en diciembre acusado de blanquear dinero y financiar un movimiento prohibido, y enviado a la justicia militar una vez la civil decidió que no había motivos para seguir reteniéndole en prisión. En enero, sus bienes fueron congelados. En el amplio piso de la familia, reposan todavía una decena de ordenadores que las fuerzas de seguridad confiscaron en su empresa y que fueron devueltos sin discos duros. "Mubarak convenció a Estados Unidos del arresto de mi padre diciendo que promueve la violencia", afirma Zahraa, de 29 años, la mayor de sus numerosos hijos y esposa de Ayman Abdul-Ghany, también en prisión. "Pero los blogs están mostrando que no somos violentos y permiten que la gente entienda cómo nos sentimos".


Rostro humano
Pero los jóvenes islamistas no sólo están usando los blogs como herramienta principal de la campaña contra el envío de civiles a tribunales militares. Otros muchos, chicos y chicas sin distinción, se han volcado en internet para expresar sus opiniones políticas pero también para contar su vida y sus sueños, o comentar sus canciones favoritas. "Somos como cualquier otro joven y nuestra vida es muy normal. Salimos, vamos a la playa, dormimos, comemos, bebemos, nos casamos", subraya Asmaa el-Erian, hija del reformista Isam el-Erian, uno de los responsables de mediana edad más populares. Es lo que Monem llama desvelar "el rostro humano" de un movimiento denostado y conocido por su opacidad y secretismo.

Magdy Saad, profesional de marketing de 29 años, es uno de los exponentes de esta nueva estrategia de comunicación. En su blog cruzó dos líneas rojas tradicionales: habló de asuntos íntimos al relatar sin pudor cómo lo rechazó la familia de la chica a quien había pedido en matrimonio, y cuestionó abiertamente el uso del eslogan electoral "el Islam es la solución". No hace mucho, lo ha utilizado, como hizo antes Monem, para hacer públicas las torturas de que fue víctima mientras estuvo detenido.

Tres propósitos de los blogs
"Los blogs tienen tres propósitos", explica. "Primero, enseñar la faceta humana de los Hermanos Musulmanes; segundo, abrir su cocina política y mostrar cómo se toman las decisiones; y, por último, practicar la autocrítica y subrayar los errores tanto de los individuos como del grupo. El objetivo global es poner de relieve que no somos una organización uniforme y que no tenemos una entidad militar que mueve a sus miembros como autómatas".


Ibrahim al-Hudaiby, licenciado en Políticas por la Universidad Americana de El Cairo, es otro ejemplo de esta nueva hornada de jóvenes prometedores. A primera vista, parece un yuppie: domina el inglés, trabaja como consultor y conduce un potente coche rojo. Bisnieto y nieto de dos de sus máximos líderes, el juez Hassan al Hudaiby - que asumió la dirección del grupo tras el asesinato de su fundador, Hassan el-Banna, en 1949-, y su sexto guía supremo, Maamoun al-Hudaiby, respectivamente, se unió a los HM hace cuatro años, con sólo 19, y ahora forma parte del consejo editorial de su web. "Puedes quejarte de la falta de libertad y de democracia a solas, pero para traerlas tienes que trabajar con alguien, y yo pensé que sus principios me representan", explica.


Ibrahim, Monem o Magdy parecen una prueba viviente de que el perfil del joven activista islamista se ha transformando. Desde hace años, la Hermandad ya no capta a sus seguidores sólo entre las capas desfavorecidas de la población, y entre sus responsables abundan los médicos, abogados, empresarios o profesores. Un buen número de sus nuevos miembros son universitarios y profesionales que empiezan a apartarse de la línea tradicional y a reclamar más democracia interna y una actitud más beligerante contra el régimen. Y lo más importante, como subraya la periodista islamista Eman Abdelmonem, los jóvenes han conseguido cambiar la imagen de un movimiento a menudo demonizado en el exterior. "Ellos representan lo que yo llamo la tercera generación de los Hermanos Musulmanes. Son jóvenes ambiciosos, comprometidos con las reformas y muy conscientes de los problemas de la sociedad, y pueden moderar la ideología del grupo - apunta-. Tendrán influencia, porque dominan el campo de la comunicación. No hay que olvidar que los Hermanos son un grupo prohibido y que hace cuatro años no se decía nada de ellos".


Los jóvenes, en cambio, está dando de que hablar. Al contrario que sus mayores, utilizan internet, van al cine y a cafés y se mezclan entre sexos. Más abiertos y tolerantes, menos agresivos y dogmáticos en apariencia, para los escépticos el cambio es sólo cosmético y no son sino los títeres de una estrategia para modernizar la imagen del grupo y ampliar su base de apoyo. Para el periodista y blogger socialista Hossam el Hamamalawy, en cambio, los HM están dando a luz una nueva generación que no suscribe necesariamente los antiguos paradigmas sobre el califato islámico o las ideas sexistas. "Algunos son jóvenes que se unieron al movimiento islamista no porque quisieran ir al cielo, sino porque querían trabajar en política!", afirma.


Los jóvenes islamistas rechazan con prudencia que haya un conflicto generacional, aunque admiten que hay discrepancias entre jóvenes y veteranos típicas en cualquier organización. "Lo que sí es verdad es que ahora somos más visibles - subraya Ibrahim-, pero eso es porque no somos una organización secreta y no tenemos nada que esconder. No tenemos un reconocimiento legal, quizá, pero disfrutamos de un gran apoyo popular, tenemos una agenda reformista bien conocida, una orientación moderada y una aproximación pacífica a las reformas".


En la facultad de Comunicación de la Universidad del Cairo, donde estudian relaciones públicas y periodismo respectivamente, Aya Alaa y Aya al Faki, de 21 y 20 años, son menos políticamente correctas que sus colegas masculinos y coinciden en reprochar al grupo la discriminación de las mujeres y su falta de transparencia. "Los Hermanos Musulmanes han de abrirse más a la sociedad, aceptar opiniones diferentes y ser más democráticos", opinan. "Ha sido por cuestiones de seguridad; hace dos años no nos atrevíamos a decir que éramos Hermanas, pero tenemos que presentarnos, decir cómo somos y cómo pensamos, y así nos aceptarán". Del dicho al hecho, las dos Aya también escriben blogs y participan activamente en cuanta protesta por la libertad de expresión se celebre, a menudo compartiendo eslóganes con jóvenes de otras tendencias.


Enemigos hasta los 90, los HM empezaron a coordinase con otros grupos de oposición en los últimos años, pero el acercamiento ha sido especialmente fructífero entre la nueva generación de ciberactivistas. "Tengo un montón de amigos en el movimiento político, comunistas, socialistas, liberales...", explica Mohamed Adel, un blogger islamista al que muchos de sus colegas laicos consideran ya casi como uno de los suyos. "Nos reunimos regularmente y no sentimos que haya diferencias. No nos tenemos miedo. Al final, lo que nos une es el mismo objetivo en beneficio de Egipto". Jóvenes opositores de uno y otro signo compartieron celda en prisión durante la primavera del 2006, tras ser detenidos en las manifestaciones de apoyo a los jueces reformistas, y han participado después juntos en protestas contra el régimen. Las relaciones son ahora cordiales y fluidas.


Opositores unidos
Cuando Monem fue detenido, un grupo de bloggers laicos y de izquierdas lanzaron una campaña internacional on line que exigía su liberación. En parte, en defensa de la libertad de expresión pero también en retorno al gesto del periodista islamista, que ante la sorpresa de propios y extraños dio públicamente apoyo al blogger alejandrino laico Karim Amer cuando fue condenado en febrero pasado a cuatro años de prisión, tres por insultar el Islam y uno por insultar a Mubarak. "Ni Karim, el laico, ni Abdel Monem, el islamista, deberían haber ido a prisión por sus opiniones", reitera Monem.


Aunque parece una alianza espontánea y amistosa entre jóvenes víctimas de un mismo verdugo, es también un reconocimiento táctico y una apuesta de futuro. "Los Hermanos Musulmanes son la principal fuerza de oposición en Egipto y tenemos que buscar la manera de coordinarnos, porque sino acabaremos en un lucha sectaria y el régimen será el único que habrá ganado", subraya Hossam el Hamalawy. "Estamos en la misma trinchera, luchando de una forma pacífica contra un régimen tiránico y corrupto", resume Ibrahim. Algunos activistas laicos esperan que el contacto y el intercambio de ideas contribuyan a abrir la Hermandad y, por qué no, a captar para la causa de la oposición laica a los islamistas que no consideran genuinos. Parece la mejor baza para garantizar que la fuerza política con mayores posibilidades de sustituir algún día a los Mubarak siga el camino que emprendió hace tiempo, cuando renunció a la violencia y apoyó la democracia.
La Vanguardia (19/08/2007)
Cuelgo una foto que me gusta (aunque no recuerdo si la publicaron en el reportaje): la tomé el 2 de junio en el sindicato de abogados del Cairo, durante una manifestación conjunta de la oposición socialista y los HM contra los tribunales militares para civiles (arriba en el terrado, coincidireron Mohamed Adel y Hossam el Hamalawy "blogueando" juntos)

La prisión invisible

Conocí en julio pasado en Madrid a la periodista y activista tunecina Sihem Bensedrine., fundadora y portavoz del Consejo Nacional por las Libertades de Túnez (CNLT) y editora de la revista online Kalima. Había leído mucho sobre ella y me interesaba entrevistarla, así que aproveché que estaba en España para asistir al seminario "Libertad de expresión: las políticas de la mordaza" que organizó Amnistía Internacional en los cursos de verano de El Escorial de la Universidad Complutense, en el que ella participaba (junto al egipcio Gamal Eid y al marroquí Ali Lmrabet)

La entrevista, más bien una charla, fue muy larga, cuelgo sólo un extracto de lo que me contó (traducido literalmente y de corrido). Le pregunté en un momento dado si corre el riesgo de ser detenida de nuevo (estuvo encarcelada durante seis semanas en el 2001) y esto fue lo que me contestó:

"Han comprendido que es mejor meternos en la gran prisión que en la pequeña prisión, porque la gran prisión es invisible. Hace falta entender algo: el sistema tunecino no quiere la represión visible, prefiere la represión invisible. Cuando nos rodean de policías, nos impiden movernos, nos impiden entrar en nuestro propio despacho, es una prisión, no supone ningún coste político porque no hay nada, ninguna decisión, en cambio, cuando nos meten en prisión, hay algo visible. Eso pasó con mi caso en 2001, hubo una gran movilización en Túnez y en el extranjero y la factura que el gobierno pagó fue muy alta. No van a volver a hacerlo. Yo sé que no me encarcelarán, pero me están metiendo en otra prisión, porque cuando viajo a mi país sé que no me dejarán trabajar. Cuando te impiden tener recursos, que cuando vas a hacer una iniciativa privada -yo tenía un editorial y me la cerraron- , impiden a mi marido trabajar, si trabajo para otra empresa, la presionan y le dicen “si le dais trabajo tendréis muchos problemas”, y el empleador te dice “lo siento, señora, vinieron ayer y no podemos”, cuando tienes necesidad de recursos para vivir, para pagar el alquiler y criar a tus hijos, es algo peor que la prisión, y eso lo he vivido. Me confiscaron mi pasaporte durante seis años, y estuve casi cuatro sin empleo. No podía salir del país para trabajar, no podía trabajar en mi país, vivía en cuarentena y eso era peor que la prisión, y eso, políticamente, no les cuesta caro, porque formalmente nadie te prohibe trabajar, nadie te prohibe tener tu periódico, ¿quién te impide hacer lo que quieras?, no hay nada visible ni palpable, y ese es el sistema tunecino, es muy sofisticado, es algo muy represivo pero que no se ve y escapa a cualquier lectura clásica y tradicional y eso es lo que lo hace peligroso. Prefiero que me metan en prisión, porque eso es claro, todo el mundo lo sabe. Cuando entro en Túnez estoy en otra prisión, pero nadie dice que lo estoy: no puedo conectarme a Internet, no puedo usar mi teléfono, me desvían los fax, no puedo visitar a mis amigos, mis hijos no pueden ver a sus amigos, ¿qué es esto?, es una prisión que no dice su nombre, es una prisión invisible y nosotros vivimos en una prisión invisible. Cuando salí de prisión, me mandaron policías de civil que me pegaron en la calle y se fueron. Los conozco y se que son ellos que me controlan, pero cuando los demando me dicen que me pegó un delincuente. Nunca una investigación ha dado resultado, y yo se que son ellos. Varias veces han saboteado mi coche, pero ¿quién ha dicho que son ellos?, ¡eso le pasa a todo el mundo!; han robado dos coches a mi marido, pero ¿por qué dices que han sido los policías? Si quieres pedir a la asegurada que te devuelvan el dinero, necesitas el certificado de la policía conforme te lo han robado, pero si vas allí no te lo dan y entonces no te devuelven el dinero. ¿Por qué lo rechazan? Porque son cómplices.
Y eso no me pasa sólo a mí, sino a todos los periodistas y activistas, todos los que se mueven, los que cuestionan, los que testimonian. No quieren testigos molestos. Si testificas sobre lo que no funciona y escribes, te meterán en cuarentena, tu familia ya no te verá más. ¿Cómo te castigan? Tienen un equipo de policías tras tus pasos, verás a tu familia, a ti no te dirán nada, pero atraparan a tu familia y la interrogan. ¿Por qué ha venido? ¿Qué ha hecho, qué dicho? Si necesitas un crédito para tu casa, no lo tendrás. Si necesitas repuestos para tu coche, no los tendrás. Si necesitas una beca para tu hijo, no habrá beca. Castigan a tu entorno y al final tu entorno ya no quiere saber nada de ti: “Por favor, no vengas”, te dicen. Te ponen en una situación tal que al final de lo que tienes ganas es largarte: ya no soy un ser humano, soy un paria que no tiene ya ninguna vida social, y es eso lo que hacen. Zouhair (Yahyaoui, alias Ettounsi, editor de Tunezine) el disidente, murió entre otras cosas por eso, porque cuando salió de prisión pensó que era libre, y me dijo, ¿sabes que me dijo?: “Sueño con volver a la prisión”. Sus amigos, cuando lo veían cambiaban de acera, porque así que él les decía “buenos días”, los cogían, los llevaban a comisaría, los interrogaban, los pegaban, los metían en prisión a veces, por decir “buenos días”, y de repente ya nadie quería darle los buenos días. Imagina un joven que ya no tiene amigos y no puede hablar con nadie, se vuelve loco, él estaba mal, ¡y murió de una crisis cardiaca a los 30 años! (36) Es una tortura, y es eso lo que quería decir, es un sistema tan sofisticado, que murió solo, pero ¿cómo se prueba que se ha hecho algo? ¡No hay nada!"

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Dos décadas de Ben Ali

Hoy se cumplen dos décadas del golpe de estado que llevó a Zine al Abidine Ben Ali a la presidencia de Túnez.

Para "conmemorar" el aniversario, Reporteros Sin Fronteras ha públicado un comunicado en el que repasa el estado de la libertad de prensa en el país, y Amnistía Internacional otro en el que hace balance de la situación de los derechos humanos. HRinfo, por su parte, ha presentado en El Cairo un informe en el que analiza la maquinaria de propaganda del régimen de Ben Ali y, concretamente, la publicación de artículos pagados en la prensa egipcia. Time magazine revisa en el reportaje, "el precio de la prosperidad", el éxito económico del país y el estancamiento de las reformas políticas.

No hay quizá ningún otro governante árabe que haya vendido tan bien al exterior la imagen de su régimen (estable), y de su país (paraíso turístico) como el presidente tunecido. Aunque los resultados electorales -con sus más de 90% a favor de Ben Ali- no engañan a nadie, como no se pueden ignorar las denuncias frecuentes de las ONG locales e internacionales de DDHH, Ben Ali cuenta con el apoyo de los países europeos gracias a que se le considera un baluarte contra el integrismo en el norte de África. A los turistas, impresiona favorablemente también que en las calles del país no haya mujeres veladas (ergo, es un país moderno y liberal).

El régimen tunecino está considerado como una de los mayores represores de la libertad de prensa e Internet en el mundo árabe (y en general). Conocí este verano a Sihem Bensedrine, periodista tunecina y activista de DDHH... lo que cuenta es para poner los pelos de punta. "Túnez es una gran prisión", me contó, tras explicarme las enormes dificultades con las que ella y sus colegas viven y trabajan en el país.

Uno de los casos más conocidos es el de Mohamed Abbou, el abogado y disidente tunecino liberado en julio pasado tras pasar más de dos años entre rejas por escribir online sobre la tortura en las prisiones. Ayer publicó el artículo "veinte años de sufrimientos" para protestar contra el aniversario. "El régimen tunecino extiende el miedo entre sus ciudadanos para reforzar su poder. Cuando me atreví a denunciar la realidad de la situación en Túnez, rompí un tabú al denunciar los escándalos y evocar la corrupción. Fue entonces cuando el régimen decidió golpear los intereses de mi familia y perseguirla. Y me metió en prisión, para humillarme", escribe.

Micro-blogging

La tecnología me supera. Regreso a Egipto y me encuentro con que los bloguers egipcios se han apuntado masivamente al twitter y lo manejan con una habilidad asombrosa. Desde hace unos seis meses, dicen. Lo consideran algo tan común y corriente que no entienden que casi no sepa ni qué es... Debe ser una cuestión generacional. En estos últimos meses están llevando a cabo también una actividad frenética en Facebook... Ahí se escriben, montan grupos, organizan actos... Yo tengo también una cuenta, y aunque me resulta útil para el trabajo, la uso poco y mal, me falta tiempo.

Twitter, me contó ayer Gemy Hood, fue muy útil durante las últimas manifestaciones, desde que la seguridad egipcia empezó a asediar claramente a los bloguers. Ya antes del verano, se convirtió en algo común que la policía los "secuestrara" durante las protestas. Los metía dentro de furgonetas y los abandonaba horas más tarde en el desierto. Un bloguer me enseñó en una ocasión un mensaje de texto que lleva permanentemente guardado en la carpeta de borradores de su móvil ("Me han detenido") a punto de ser enviado a un defensor de ddhh así que la seguridad le eche el guante.

Con el twitter, me contó Gemy, resulta más fácil avisar de los peligros, anunciar que X a sido detenido, localizarse entre ellos e ir al rescate. He echado un vistazo a unas cuantas de sus cuentas twitter. Como en los blogs, a partir de la de uno resulta fácil saltar a la de los otros. El último mensaje de Alaa es de hace dos días, sobre la condena de los policías que torturaron a Imad el Kabir: "mabrouk for 3emad el kebir, the brave bloggers, journalists and activists while 3 years sounds like a light sentence still a day to remember". He encontrado también que ayer se celebró un "twitter4kareem" (twitterXKarim, que escribiríamos en castellano, el bloguer alejandrino condenado en febrer a 4 años de prisión y detenido hace justamente un año).

He buscado información y he encontrado esta entrada y ésta en wikipedia.

Google Earth

Hace tiempo que quería investigar un poco más a fondo el uso que los bloguers árabes están haciendo de Google Earth, y la forma en que los gobiernos contraatacan. Acabo de saber -no tenía ni idea- que en Marruecos hace ya más de un año que está censurado. El bloguer Mohamed Drissi Bakhkhat (del que tomo la foto) tiene un montón de información. También Youtube y Livejournal están bloqueados en el país (o lo estuvieron).
Las autoridades de Bahrein bloquearon el acceso a Google Earth el año pasado, "posiblemente porque a través de GE, el mundo entero y no digamos los usuarios de Bahrein pueden echar un buen vistazo a los palacios e islas con los que un ciudadano de Bahrein normal y corriente ni siquiera soñaría en acercarse un día, y menos poner un pie, y la evidente confiscación de virtualmente todas menos un 3% de las playas de las islas", escribió Mahmood Den. El bloqueo llegó después de que activistas sociales echaron una ojeada desde el aire y por satélite a la distribución de riqueza en el país...
Bahrain cuenta con una población de 700.000 personas y un área de 665 quilómetros cuadrados y 161 Km. de costa. ¿Cómo se distribuye el espacio? Aquí está el resultado del trabajo que llevó a cabo Elijah Zarwan, investigador de HRW en Egipto. En un documento de 45 páginas, Elijah descubre las propiedades que posee la familia Al Khalifa. Según sus cálculos, controlan un 30% del territorio y un 90% de la costa. Sin contar los campos de golf, jardines y yates...
En Túnez, o más bien desde Holanda, donde vive, el bloguer Sami Ben Gharbia, miembro de Global Vocies Online, reconstruyó el mapa de las prisiones de Ben Ali. Rachel Rawlins lo calificó de "us uso espectacular de los recursos de Internet y la tecnología para contar la historia de un régimen de una forma espectacular y muy vívida".

Su espacio, nuestro espacio

Asistí el lunes por la tarde en la Universidad Americana del Cairo a una charla sobre blogs y mujeres. La audiencia, unas treinta personas, entre estudiantes y profesores, era aplastantemente femenina.

La convocatoria: "Are you on Facebook? or MySpace? Are you a blogger? Join us in an open dialogue about girls surfing the Internet. Her Space, Our Space: Girls & Women Pushing the Boundaries of Cyberspace. Host: Mona el Tahawy (award-winning journalist & commentator)The Bussy Project Club (giving girls & women space & voice through the internet & performing arts) and women from the Egyptian blogsphere (Rehab Bassam and Shahinaz Abdel Salam)"

Mona es una conocida periodista egipcia que vive en Nueva York. La conocí en la manifestación contra el acoso sexual del año pasado, y aproveché este viaje al Cairo para entrevistarla con calma. Quería saber su opinión sobre la efervescencia bloguera en el mundo árebe, ya que ha hablado de ella en distintos artículos de opinión.

El debate estuvo bien, interesante y divertido (cómo lo son a veces los coloquios en los que sólo asisten mujeres). Internet, estoy segura, ha revolucionado los espacios de expresión y de relación femeninos y ha dado alas para decir lo que les de la gana a muchas mujeres. "El ciberespacio no es vivir en un mundo de fantasía, es una manera de luchar por la libertad. No tiene que haber una razón política o religiosa para abrir un blog, simplemente es un espacio para hablar de lo que sea. En mi caso, no puedo ni mencionar la palabra "virginidad" delante de mi hermano sin sentirme incómoda", comentó una de las chicas asistentes.

Mona arrancó la charla preguntando quien tenía una cuenta en Facebook (gran mayoría) y quien tenía un blog (cerca de la mitad), y contó cómo los blogs le habían hecho recuperar su interés por la política egipcia. "Dejé Egipto en el 2000, harta del estancamiento político y cultural. El día que leí una entrada de Alaa Seif contando cómo había defendido a su madre en una manifestación, pensé: 'Dios mío, algo está pasando en Egipto!' Vine al Cairo y le dije a Alaa: 'tú eres la razón por la que estoy aquí'". Los blogs, añadió, han permitido a los jóvenes árabes tener la voz que se le había negado y un lugar donde expresarse y sentirse seguros.

Tras ella hablaron Rehab y Shahi. Rehab escribe literatura y se está plantenado dar el salto editorial y publicar algunos de sus textos. Abrió su blog en 2004, "cuando todo el mundo empezó a hablar de todo y yo sentí que debía escribir". Más interesante, para mí, fue Shahi. "Crecí en una familia conservadora, como muchas chicas y no tenía el derecho a decir no. He vivido siempe en Egipto, y ni en casa ni en la universidad tuve la posibilidad de decir lo que quería. El blog ha sido un canal para hablar, para encontrar gente que piensa igual que yo", empezó, contando entre risas que su padre es militar. Shahi empezó al mismo tiempo el blog y el activismo politico. "La primera protesta a la que asistí y documenté con fotos en mi blog, fue en febrero del 2005, durante la Feria del Libro. El corazón me latía a toda velocidad!", contó. "Hemos hecho cambios, la gente és ahora más valiente", sostuvo. "Estamos presionando al gobierno en muchos frentes".